LA FLECHA DE LA EDUCACIÓN

¿Cómo afectan los problemas familiares a los alumnos de bachillerato?

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Los problemas familiares en el nivel de educación media superior generan un impacto negativo directo en el estado de ánimo de los alumnos, lo que puede provocar desmotivación, bajo rendimiento académico, aislamiento, inasistencias, reprobación y, en casos extremos, deserción escolar. Situaciones como los conflictos en el hogar, la falta de convivencia, la violencia, la ausencia de atención parental, la inestabilidad emocional, las enfermedades mentales (ansiedad, depresión, entre otras) y la falta de inclusión afectan significativamente la concentración, la capacidad de reflexión y el proceso de aprendizaje del estudiante.

Por otro lado, el incremento de los conflictos entre padres e hijos produce consecuencias negativas en el desarrollo personal, familiar y social de los jóvenes, tales como desconfianza, baja autoestima, inseguridad y dificultades para convivir. En muchos casos, estas situaciones pueden derivar en el encierro y la marginación social.

La marginación social o el aislamiento también pueden originarse por la escasa participación de los padres de familia en las actividades escolares y extracurriculares, lo que provoca que los alumnos se sientan solos y desatendidos. Esta situación impacta negativamente en la convivencia familiar y lleva a que los jóvenes se refugien de manera excesiva en los dispositivos electrónicos, exponiéndose a contenidos poco saludables que afectan su bienestar emocional y mental. En casos más graves, pueden llegar a practicar la autoconversación negativa o interactuar con contenidos en línea que refuerzan pensamientos dañinos, como: “Nunca seré lo suficientemente bueno” o “Soy un estúpido”. Pertenecer a una familia fragmentada puede generar consecuencias severas, como colapsos emocionales, desinterés por la vida, abandono de los estudios y un aumento de los trastornos mentales.

En contraste, cuando los alumnos crecen en un hogar estable, sano y seguro, donde se practican valores morales y existe apoyo constante, tienen mayores posibilidades de mantener la concentración en sus estudios y alcanzar un mejor desempeño académico.

La familia desempeña un papel fundamental y ejerce una gran influencia psicológica en los estudiantes. Cuando los padres de familia y/o tutores brindan apoyo y participan activamente en la vida escolar, los alumnos presentan mayores probabilidades de concluir sus estudios, desarrollar valores sólidos y alcanzar un alto rendimiento académico.

Los problemas familiares influyen negativamente en todas las actividades que realizan los alumnos, ya que la desmotivación originada en el hogar afecta su interés y compromiso con las actividades cívicas, académicas y sociales dentro del entorno educativo.

Los padres de familia pueden apoyar a sus hijos fomentando la convivencia, la comunicación y un ambiente familiar seguro y de confianza, donde los jóvenes se sientan cómodos para expresar sus problemas sin temor a ser juzgados o castigados. Asimismo, es importante fortalecer la socialización, los roles sociales y las habilidades de comunicación, lo que contribuye al desarrollo de la identidad familiar e individual.

El apoyo familiar es considerado uno de los elementos más importantes en los procesos educativos, ya que cuando los padres se involucran en las actividades escolares y apoyan a sus hijos en la realización de tareas, se incrementa la motivación por continuar estudiando, asistir a clases, mejorar las calificaciones, fortalecer el sentido de pertenencia a la escuela, formar ciudadanos responsables y reducir el riesgo de reprobación y abandono escolar.

En conclusión, el apoyo familiar fortalece los lazos afectivos y mejora el estado emocional de los alumnos; por lo tanto, el entorno familiar resulta fundamental para la estabilidad, el bienestar y el éxito académico y personal de los jóvenes.