HOY ES LA CEREMONIA DEL ABRAZO y como en otras ocasiones no necesariamente consecutivas, este evento llega en medio de un momento particularmente tenso entre México y Estados Unidos, que obliga a meditar si se trata de una situación irónica para los dos países o más un mensaje de dos ciudades vecinas que forman una sola comunidad que no coincide con el discurso de odio que se promueve desde el ‘Trumpismo’.
Al ser una comunidad predominantemente hispana, incluso muchos de quienes en su momento votaron por el actual presidente norteamericano, ven muy mal que se esté haciendo una cacería de brujas, especialmente basada en aspectos superficiales y prejuicios, además de que el argumento inicial era buscar a quienes tenían antecedentes penales y no a todo aquel que no concuerde con la imagen de un estadounidense, según el criterio de los agentes del ICE.
Además de la cacería de nuestros paisanos y del resto de la comunidad hispanoamericana, sus constantes amenazas de aplicar aranceles -que ahora parecen haber encontrado una barrera en el Congreso norteamericano- han tensado el dinamismo comercial acostumbrado entre ambos países y con esto, se ha afectado a comunidades como la de los dos Laredos, cuyo motor económico es el intercambio de mercancías y la manufactura para exportación.
LA CALIDAD DEL AIRE fue considerado como muy poco saludable ayer y si bien nuestra comunidad vive con un volumen muy alto de vehículos particulares -en comparación al promedio nacional- y de transporte de carga por las actividades de este puerto, lo que por supuesto genera muchas emisiones, pero a pesar de eso, regularmente vivimos sin alertas en este sentido.
Diariamente, los monitores de calidad del aire, que son de tecnología de punta ubicada en Laredo, Texas, algunos en puntos cercanos a la línea divisorio, han detectado niveles que caen dentro de la categoría de ‘no saludable’ y se espera que hoy este panorama pueda seguir.
