PASADIZO SECRETO

ANAM, no todo es color de rosa

Escrito en OPINIÓN el

En enero se puso en marcha la sede aduanera central que a la par suponía la materialización de más desarrollo urbano, comercial y económico para esta frontera, sin embargo, triste es reconocer que no todo es color de rosa.

Y no precisamente haciendo referencia a la majestuosa instalación de la sede de la Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM), sino a que no acarreó la puesta en marcha de esta importante obra, esta agencia como supervisora del sistema nacional aduanero enclavado ya en esta frontera.

Pues primeramente y como ciudadanos es de reconocer que esta ceremonia se sintió “fría” como el clima que prevaleció en ese momento, al esperarse otro tipo de inauguración al ser un hecho histórico, digno de presenciar, disfrutar, ser testigo pues de esta naciente obra.

Ya que, y pese a haber contado aquí en Nuevo Laredo con la primera autoridad federal como es la Presidenta de México, el lucimiento de los neolaredenses se debió permitir, dejar ver, esto a través de numerosas intervenciones dignas de una gran fiesta llena de orgullo mexicano.

Entonces bailables, participantes de oratoria, el acompañamiento de jóvenes de educación media superior fueron esa notoria ausencia, evento en donde hizo falta también esa gran ceremonia de izamiento de la bandera, esos padres y madres de familia, gente trabajadora, para dar constancia del suceso.

No se vieron por ningún lado a los agentes aduanales al ser los principales socios comerciales, esas bujías de la economía nacional, los transportistas tampoco se hicieron ver como en otras épocas en que sus imponentes tracto camiones como saludo de bienvenida, eran colocados haciendo una valla a lo largo de todo el camino por donde pasaran las autoridades.

Cierto es que los tiempos han cambiado y esto ha acarreado el generar nuevas opciones en este tipo de eventos, pero cierto es también que no se puede hacer a un lado eso que provoca el sacar y desde muy adentro ese sentimiento de patriotismo, orgullo, de tradición, de mexicanidad.

Todo esto dejó un mal sabor de boca al residente de Nuevo Laredo, por lo que el realizar un evento como de segunda inauguración en donde ahora si participe toda la fuerza económica y trabajadora, estudiantil, los representantes empresariales, sus autoridades municipales y estatales, sería algo ideal para resguardar ahora si ese hecho histórico en la memoria de los neolaredenses.

Como segundo punto, no se puede dejar a un lado lo que no ocurrió tampoco en Nuevo Laredo desde la proyección y materialización de la ANAM, al comprobarse que el campo de desarrollo urbano para Nuevo Laredo hoy sigue siendo tan estéril, completamente “árido”.

Pues y aunque todo el complejo que ocupa la ANAM es impresionante ante el ojo del ciudadano y residente de esta frontera, no así todo lo que implica ese obligado “aparejamiento” entre esta central aduanera y el desarrollo de Nuevo Laredo, al observarse que aún son escasos los proyectos de urbanos sin dejar afuera el tema del entretenimiento y ramo comercial.

Sobre esto, triste es ver que a estas alturas ya con una ANAM en funcionamiento, la anticipación de la creación de hoteles, de más centros de esparcimiento familiar, que cuenten con distintos estilos que permitan dar a Nuevo Laredo ese aire de progreso y visión futurista… de eso nada sucedió.

Ya se tiene la sede aduanera en esta frontera, entonces ¿qué esperan los empresarios, las autoridades de Nuevo Laredo para promocionar su ciudad?, ¿Dónde están los consejos de instituciones, las cámaras de comercio, los agrupamientos empresariales para ir de la “mano” y darle otra vez vida a Nuevo Laredo?

Las familias de Nuevo Laredo por siempre han manifestado que faltan más cines, carnavales permanentes, grandes albercas con toboganes, pero y ante esas carencias, de los empresarios siempre la excusa ha sido la misma, alegar que nada de esto se da al no contarse con suficientes e importantes generadores de economía.

La materialización de la ANAM ahí está, pero tal parece que las excusas ya no encuentran cabida de ningún modo, comprobándose y con muy amplia certeza, que no existe interés de la iniciativa privada en invertirle a esta frontera, colocar ya a esta ciudad en primer lugar en todo.