SELVA URBANA

A las patadas al Chompa de Res

Escrito en OPINIÓN el

¡Ojo! no es solo “El Chompa de Res”, sino también quieren a su “matriz”, a su waifa, a su brodita y a su cuñis, o sea todo el combo (Brontoburguer, Papiringas, el chesco y el Sundae de fresa), la justicia va con tocho morocho contra el ex goberladrón de Tamaulipas, por las “linduras” de Delincuencia organizada, Operaciones con Lana Mal Apañada o Recursos de procedencia ilícita (vulgo lavado de feria) y por Defraudación fiscal (¡uta! Este wey se metió con Lolita).

No, este caso de los Cabeza de Semoviente no se trata como los de nuestros otros dos goberladrones “El Geno” y “Tommy” (sí que estamos jodidos en Tamaulipas con tanto bandido) que fueron encerrados ellos solitos, por separado, sin prole.

¡No!, este man de Reynosa lleva en el baile a su mamita querida, a su fiera, a su hermano y a la esposa del otro carnal, es decir, todos manotearon de lo lindo, o se supone que les tienen prueba fehacientes de que se bañaron ¡y bastante!, como para que un juez de distrito les niegue el amparo sobre las órdenes de aprehensión.

Si hay equidad y camaradería, entonces de El Gabacho, deberían escupirnos para este lado del charco, nada menos que al “Caco De McAllen” y a toda su clan, quienes están bien clavados allá, como clavada está la lana que se jambaron de Tamaulipas y la fueron a invertir en metálico o en especie a la tierra de los Rangers de Texas y de los Vaqueros de Dallas.

Este sería un caso único en la industria político-criminal de México, que en racimo, en ristra, en hilera, en bonche o en macoilla, les echasen el pial en la cornamente a casi una familia entera (5).

Y que nos los pusieran a mitad de puente entre Hidalgo, Texas y Reynosa, Tamaulipas.

Claro que en El Gabacho, primero les harían el pelo a los Cabeza -nadie dijo que los rinches sean unos babas-, con una buena rasurada al feriesón loco que depositaron allá, en bancos y comprando bienes raíces en McAllen, Mission, Edinburg, Harlingen, South Padre Island, Dallas, Highland Park y ranchos que voy pasando.

Una vez “lanitos” -porque lisos no se van a ir-, Tamaulipas ya tendría en su poder a esta finísima prole.

O bien, la FGR primero daría cuenta de esta selecta estirpe, pues igual le reclaman Estado y Federación, a ver quién los jode primero.

El caso es que ya pasó a siguiente nivel el culebrón de esta casta tan especial, la telenovela de tan noble linaje.

Con su resolución de esta semana, el juez de Reynosa (Juzgado Séptimo de Distrito, donde estaba Fernando Alvarado al que recién inhabilitaron por un año el Tribunal de Disciplina Judicial por tantos amparos que le concedió a “El Testa de Testuz”) les acaba poner el cascabel al gato, para que les den mastuerzo a “Los Chompa de Res”, nativos de aquel rancho.

Al negar el amparo a “El Pancholo” y a su clan, sí que les ha soltado a toda la jauría de “placas”, de “tiras” y hasta de “cops” del otro Laredo, incluida la Interpol.

Y dejen que les contemos que hoy día México y la USA se traen una intercambiadera de detenidos, así que no está muy jalado de los pelos el que los güeros se decidan a darles Tronco Bill a cierta familia de Reynosa pero nacida o avecindada en el Valle de Texas.

O sea, que como en la peli “Los Gavilanes” donde Pedro Infame la hace de Juan Menchaca, a Cabeza de Res, pronto le podría estar gritando la Interpol: “¡Ríndete Juan Menchaca, que te tenemos rodeado!”.

Ya sabemos a quién pronto le estarán cantando el éxito de Los Huracanes del Norte, esa que se llama, que inicia y que reza; “Hermano cayó la ley”.

No es cualquier gracia lo que hicieron estos batos, nada de que hayan robado un dulce a un niño zapeado a un abuelito, por eso el juez federal, Carlos Alberto Escobedo Yáñez, titular de Juzgado Séptimo de Distrito con sede en Reynosa, se está ganando el reconocimiento de 3.5 millones de coterráneos.

La justicia aquí (FGJE y FGR) o allá (Interpol, US Marshals, Texas Rangers, Chota de McAllen y de Highland Park) les estarían dando corral a esas vacas, eso si es que los gringos se lo propusieran, porque si no quieren, entonces no los van a detener ni les va suceder nada.

Si allá no les dan una patada en la dona (y no precisamente en Donna, Texas) no les sucederá nada.

Así que ya empezaron los juegos de las escondidas, a ver qué resulta de todo esto,  ¿Cuántos y cuándo van a caer? Y de ahí se parte la mazorca, seguirían los secretarios de Estado del sexenio azulejo, el del 2016-22, pues son varios a los que ya traen de la cola.

Hablando de cola, es el caso de cierta ex secre de Bienestar Social a la que le andan endilgando 985 millones de varos que no aparecen en despensas alimentarias que se supone el gobierno de Cabeza adquirió entre 2021 y 2022 para repartirlas entre las familias más pobres de Tamaulipas, mismas a las que en verdad, sólo les entregaron pura Cuarta y Jeme con Cabeza de Gato Bodeguero.

Chi Mai que dejando de lado a Los Chompa de Res, también deberían caer los secretarios de estados y uno que otro alcachofa que se papeó de lo lindo durante el sexenio de Pancho Javier, claro que pasándole corriente a este insaciable ratero.

¿Cómo se sentirá cierta sanababiche alcachofa de nuestro rancho, ahora que ya no está Irving Barrios Mojica como fiscal carnal, ni Raúl Ramírez Castañeda como corrupto fiscal anticorrupción, ni Horacio Ortiz Renán y Davide Cerda Zuniga, que se turnaron como “precisos” del Tribunal de Justicia de Tamaulipas, para cuerpearle sus voluminosas e incontables raterías sobre el erario de Nuevo Laredo?

¿YA valió madre también para ella, que es su amiguita de Cabeza? ¿Y para Enriquecido Rovas, qué pensará este wey, ahora que está sometido a proceso judicial, uno solo por 3.1 millones de dólares y el cual inexplicablemente no se ha fallado?

Pero no adelantemos vísperas, primero vamos a ver qué harán Ernestina Godoy Ramos, Tania Contreras López, Jesús Eduardo Gobea Orozco y Andrés Norberto García Reppe Favila? ¿Ya están correteando  a los Cabeza, a YA saben quién y a nuestro ex alcachofa Enrique Rickín Raterín?

Feliz domingo para todos, esperando que se diviertan con la polaca-criminal cueruda, con la función pública-delincuencial de Tamaulipas, parece que esta entidad está condenada a tener hartos casos de servidores-roedores, mucho bato-rata, bastante morra de grandísimas uñas.