LA AUSENCIA de Yahleel para una cuarta audiencia por las acusaciones de presunto uso indebido de atribuciones y facultades, derivado de irregularidades en la compra de despensas cuando era secretaria de Bienestar Social, parece estar abriendo la puerta a la Fiscalía Anticorrupción para que solicite una orden de aprehensión y de esta manera obligarla a comparecer ante los tribunales.
De acuerdo a las acusaciones del Ministerio Público, la operación por la que está siendo investigada, habría provocado un daño patrimonial estimado en 985.2 millones de pesos, entre octubre de 2021 y septiembre de 2022, en tiempos de su padrino, Cabeza de Vaca.
Ella ya había sido citada anteriormente a declarar y no asistió, por lo que el juez Juan Artemio Haro Morales ya había advertido a Abdala en calidad de imputada que, de no presentarse, sería declarada sustraída de la justicia, pero aún así faltó por quinta ocasión a un citatorio oficial.
Dijo a través de sus abogados que no asistió por razones de salud, y estos presentaron algunos ‘justificantes’ médicos; sin embargo, para la autoridad judicial, esto carecía de peso.
El lunes realizó una transmisión en vivo en sus redes sociales mostrándose en su oficina para dar a conocer básicamente que ‘no ha huido’, no abordó para nada el tema de su ausencia al citatorio del día anterior, y durante su breve mensaje deseando un buen inicio de semana, intentaba sonreír y mostrarse enérgica, aunque sus tono de voz y tal vez hasta sus ojos denotaban otras emociones que algunos interpretaron como preocupación y/o enojo.
De esta manera, el argumento de ‘motivos de salud’ para no acudir a la audiencia programada, no se ve bien ante la ley ni la opinión pública.
En cuanto a las acusaciones, las vías usuales de argumentar que no sabía o no le tocaba esa parte del manejo de los recursos, asignación de contratos, elección de proveedores, etc., podría no ser efectiva, pues habrá muchos en esas nociones de la función pública que manifiesten, como difícilmente no estaría enterada y en el caso guajiro de que efectivamente no supiera, entonces quedaría muy mal como figura política, porque ahí no hay margen para la ingenuidad, pero todo indica que este último, no es el caso.
