Año tras año, las estadísticas por colisiones vehiculares siguen reflejando sobre esta cuestión ese marcado incremento, aumento que permite comprobar y con mucha claridad que siguen siendo los accidentes viales el caos que no disminuye en México.
No es por demás recordar que la Organización Mundial de la Salud (OMS) implementó el Decenio de Acción para la Seguridad Vial para el periodo 2011-2020, esto a iniciativa de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para reducir en los próximos diez años las muertes y lesiones ocasionados por accidentes viales.
Pero y ante la continuidad o nueva propuesta de otro programa denominado ahora Decenio de Acción para la Seguridad Vial, pero ahora para el periodo 2021-2030, descubre y en forma general que el primer Decenio por lo visto no logró en gran proporción reordenar, por decir, así ese delicado tema de la seguridad vial.
Recordar que en la puesta en marcha del Plan Mundial para el Decenio de Acción para la Seguridad Vial periodo 2011-2020 se marcaba y con gran énfasis que cada año, cerca de 1.3 millones de personas fallecían a consecuencia de un accidente de tránsito a nivel mundial.
Sin embargo, dentro del desarrollo del nuevo Decenio 2021-2030, y según el Informe Mundial sobre el Estado de la Seguridad Vial 2023 generado por la propia OMS, demuestra que mínimos han sido los cambios en las estadísticas de muertes por accidentes viales, pues de 1.3 millones reflejados en el primer Decenio, en este segundo Decenio se estima anualmente 1.19 millones de muertes.
Esta poca disminución provoca el creer que muchos países a nivel global, o no están haciendo caso a las medidas y recomendaciones previamente establecidas y aceptadas, o de plano importa poco que la gente este muriendo de una forma trágica sobre los caminos que se construyen, que a sus ciudadanos ofrecen.
Cierto es que en esos años la tecnología para una mejor conducción, información o prevención solo se aplicaba en vehículos de alta gama o de un perfil comercial muy alto, pero cierto es también que hoy la tecnología ha avanzado demasiado rápido.
México y por lo que se sigue viendo en este inicial año 2026 refleja ese rezago en los asuntos para la prevención de accidentes viales, entonces y como participante de este programa mundial, debería por lo menos implementar entre otras estas medidas:
1.- La telemática es sin lugar a dudas ese ejemplo del futuro en la mejora de los hábitos de conducción vehicular; a nivel mundial existen infinidad de empresas como Mobile Telematics que se dedican a evaluar la conducción motriz a través de una pequeña tableta conectada al móvil, aplicación adaptable que monitoriza el estilo de manejo basado en frenados, aceleraciones, uso del teléfono, comportamiento en curvas y velocidad entre otros.
Esta herramienta por supuesto que ofrecería y de aplicarse esa confianza en el ramo comercial de reparto, empresarial o transportista al generar esa confianza, esa tranquilidad al saber que atrás del volante esta una persona si capacitada pero también constantemente monitoreada para la toma de decisiones drásticas o favorables para el operador.
2.- El Centro de Experimentación y Seguridad Vial (CESVI) con sede en Toluca, Estado de México tiene más de 28 años de experiencia dedicada a la investigación y prevención de los siniestros automovilísticos.
CESVI ha sido y a través de los años ese coadyuvante para todo lo relacionado a la movilidad vial, sin embargo, muy poco aprovechado por el ramo empresarial incluso por las distintas autoridades viales municipales, estatales o federales, esto para obtener a través de su catálogo de productos y servicios esa certificación en conducción o prevención de accidentes viales.
3.- México y como participante del Decenio de Acción para la Seguridad Vial 2021-2030 y como una forma de reducir los accidentes viales, deberá promover que el examen para la obtención o renovación de licencia de conducir para todos los usos sea ya en línea, lograr con esto que esa puntuación no manipulable por nadie, permita al prospecto el avanzar o no hacia esa demostración de habilidad al volante de esa unidad según su uso o servicio, así ambos resultados confirmen que se es apto o no en la conducción vehicular.
