LUEGO DE QUE los laredenses cuestionaran que Martín Cuéllar se mantuviera en el cargo como Alguacil o Sheriff del Condado de Webb, luego de que el FBI y DHS (Departamento de Seguridad Interna de Estados Unidos) lo acusaron de un fraude de más de 525 mil dólares, lavado de dinero, entre otras cosas, el Condado emitió una declaración en la que aseguran que, incluso enfrentando esa batalla legal, puede seguir en el puesto.
Fueron cinco cargos federales por fraude contra el gobierno del condado y por lavado de dinero, salió bajo fianza tras entregarse y se declaró inocente de los cargos en espera de un juicio en una corte de Houston, Texas.
Mientras tanto, el juez Tano Tijerina, quien busca ocupar el puesto del hermano del alguacil, Henry Cuéllar, en el Congreso estadounidense, aprovechó la oportunidad para recordar que ambos hermanos han estado en el ojo público en las últimas semanas, acusados de actos de corrupción y los señaló de haber formado un círculo de poder que se ha perpetuado por años.
En su mensaje, Tano recordó que coloquialmente se referían a ese grupo familiar como el Sindicato Criminal de los Cuéllar, pues han acaparado por largo tiempo en Webb, donde Martin es alguacil y, el Distrito 28, que ocupa Henry como congresista, ambos acumulando acusaciones serias de parte del FBI, por lo que Tijerina dijo que eso es evidencia de su cultura de profunda corrupción.
Con la reciente aclaración del departamento legal del Condado, esa idea de aferrarse al poder parece más evidente, pues Nathan Bratton, titular de la oficina legal, dijo en una comparecencia ante la Corte de Comisionados que dada la situación actual del sheriff Cuéllar, era necesario explicar brevemente, para que conste, lo que la ley permite y no permite a la Corte de Comisionados.
Según su explicación, citando la ley de Texas, el sheriff es un funcionario electo constitucionalmente; una acusación federal por sí sola no lo destituye de su cargo, no suspende su autoridad ni otorga a la Corte de Comisionados la facultad de supervisar, disciplinar ni administrar la parte correspondiente a la oficina del sheriff.
Pero hay voces alternas en la ciudad que dicen tener otros datos que contradicen ese beneficio que suena casi a una protección para permanecer en el cargo; pues parece que si hay facultades para removerlo, por diversas circunstancias y, un buen razonamiento podría ser que al estar acusado por el FBI de corrupción, debería separarse del cargo.
