Bienvenida Presidenta, los nuevolaredenses sentimos bien paike que usted esté aquí, que inaugure la ANAM, que anuncie beneficios para todo México, pa’ Tamaulipas, que traiga tan buenas noticias de empuje para la frontera norte, de impulso para el crecimiento de nuestra ciudad, claro que sí.
Déjenos decirles que acá, en este “terruño” donde empieza la patria, somos como medio millón de habitantes -más o menos-, eso sin contar al grueso de los 3 mil empleados de Agencia Nacional de Aduanas México, además del incontable número de empleos indirectos que tan importante dependencia del gobierno federal generará en nuestro amado rancho, número de chambas que crecen a diario, exponencialmente.
¿A dónde vamos con todo este rodeo o rollo? Al título de esta colaboración que ahora tecleamos, disculpe por externar el clamor, la necesidad y el deseo de la gente de Nuevo Laredo, pero nos urge tener un hospital para la salud pública, como el que nos hace falta -bajita la mano- desde hace más de 20 años, sin exagerar.
Sabemos de nosocomios que acaba de entregar usted en Madero (IMSS-Bienestar) y también en Tampico (ISSSTE), la reconstrucción de la clínica hospital ISSSTE en Reynosa, la modernización de la UMF 17 de Altamira, la construcción de la friolera de 36 centros de cuidado infantil en la entidad.
Ni hablar de lo que se hace en todo el país, como es el levantar el hospital general regional número 25 del IMSS en Iztapalapa; al cierre del año 2025 fueron 31 hospitales y 12 clínicas nuevas.
La noble raza de Nuevo Laredo le aplaudimos tan titánica labor en el renglón salud, pero… ¿qué cree? Que nosotros también queremos un hospital, porque no está usted para saberlo, pero nuestro Hospital General de Zona número 11 tiene a los pacientes acostados en el suelo, si no es por el gobierno municipal que ya les ha arrimado 30 camas nuevas de hospital en los últimos días, más 20 para el Hospital General y algo así como 20 a 30 sillas de ruedas y muchas otras ayudas, ambos nosocomios, ya no se llamarían centros de salud, porque de sanitarios, ya les queda muy poquito, entre ratas y cucarachas.
Nadie nos lo contó, estuvimos ahí hace casi nueve años (abril 2017), en una camilla por tres días -no nos tocó suelo- y aquello ya estaba del vil nabo, hoy está por puertas, pues lógicamente que todo en el HGZ 11 del IMSS no mejoró desde entonces, sino que empeoró.
Sabemos que sigue construyendo hospitales generales, unidades de medicina familiar, clínicas y otros, la felicitamos por eso, como -repetimos- lo del IMSS en Iztapalapa, el cual usted prácticamente lo volvió a hacer después del terremoto del 2017, lo levantó como al Ave Fénix, inyectándole casi 2 mil 500 millones de pesos.
En Nuevo Laredo no hay suficientes médicos, ni enfermeras, ni laboratoristas, ni equipo de hospitales, ni mobiliario, ni nada, incluso tenemos un sitio llamado oncológico, pero ha de ser porque es un cáncer el desgraciado -lo del calificativo, es porque no tiene ninguna gracia el pobre jacalón ese-, con decirle que no sabemos si ya tiene un especialista oncólogo, tenía uno visitante que venía allá cada primavera o verano u otoño, pero no en invierno, porque aquí está muy frío, como ya lo notó hoy usted.
Bueno, con decirle que NO tenía quimioterapias (¡Uff!, si no tenía oncólogo, menos iba a contar con lo demás).
Disculpe usted el gorrito que le ponemos, pero la banda de Nuevo Laredo desea ser incluida en la siguiente lista de nuevos hospitales por construir, sabemos del chorrotal de obras que su gobierno erigirá en el sector Salud.
Ahí para la otra, a ver si nos hacen un campito.
Porque esto ya es insoportable, no se puede vivir sin la atención a la salud y la medicina privada está muy “carioca”.
Somos un pueblo muy “similar”, porque solo nos alcanza para medio atendernos en Farmacias Similares, medio adquirir sus medicamentos y atendernos en sus consultorios de 50 a 100 pesos.
Bienvenida señora presidenta, en 1964 el presidente López Mateos inauguró en el rango de Hospital General de Zona al IMSS local (HGZ 11), creado en 1951 y abierto al año siguiente como clínica de consulta externa.
En 1980 le hicieron un cariñito ya como sitio hospitalario, pero párele de contar, de eso ya va para 46 años.
La clínica hospital “Agosto 12” del ISSSTE y el Hospital General (SS) están igual o peor que el IMSS 11.
Así que ya le paramos a la cantaleta esta que nos cargamos, solo le pedimos que nos haga un lugarcito en su corazón, cuando sea la siguiente palomeada para próximos hospitales, (no clínicas de consulta externa y mucho menos hospitales de “Tercer Nivel” como nos enjugaron el dedo en la boca los gobiernos prístino y panosos).
¡Ah!, se nos olvidaba, le solicitamos que ahí pobremente nos conformamos con algunas nuevas plazas médicas y de enfermería, porque hay una carencia desgraciada.
Pero por favorcito, que los cargos vengan de otro lado, porque por estos lares solo se la han pasado vendiendo plazas, mismas que luego quienes se hicieron de una -por los medios que ha sido-, se la pasan “catafixiándola” a otros estados del país, porque no quieren venir para acá.
Lo mismo en IMSS, que en el ISSSTE y en la SS, los médicos no quieren ser asignados a nuestra ciudad.
Bienvenida a Nuevo Laredo presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, créanos que si en canícula no se dan abasto los centro de salud que a duras penas se tienen, en invierno ni se diga, hoy este clima gélido, los enfermos acumulados este fin de semana de temperaturas congelantes, van a desquiciar mañana “San Lunes” a los sitios de salud a los que nos hemos referido, será inútil ir a Urgencias o a consulta general, puede apostar a que estará de locos.
En Nuevo Laredo es un verdadero lujo enfermarse si no se tiene dinero para costear la práctica privada.
¿Hospitalizarse? ¡Ja! me río de Janeiro, calla insensato que estás diciendo incoherencias.
Ya nos vamos, pero...un hospital mi “presi”, por el amor de Dios, ahí lo que sea su voluntad.
Aquí le paramos, feliz domingo para todos y ojalá que no se enfermen para que no tengan que enriquecer más al “Doctor Simi”.
