Estos días todos vertieron su preocupación al frío, pues aún queda el recuerdo para muchos, de aquella helada del 15 de febrero del 2021 que dejó a gran parte de la ciudad sin electricidad y por consecuencia sin servicio de agua potable, además de que tronaron tuberías y muchos autos se dañaron, incluyendo camiones urbanos, que dejaron a la ciudad con poco transporte público, porque no colocaron anticongelante en sus unidades.
Y aunque -al menos esta onda gélida- no sería tan fría como la de aquella ocasión, el temor y el aprendizaje de lo costoso que pueden llegar a ser las consecuencias, llevó a muchos a prepararse en sus hogares, autos y también en cuestión de salud.
El viernes, con el termómetro que estuvo cerca de llegar a los 30 grados, muchos no sintieron aún la premura de la onda gélida, pero ayer sábado entre la lluvia y el descenso de la temperatura, muchos acudieron a los supermercados para realizar compras de “emergencia”, enfocándose principalmente en productos como agua embotellada, papel higiénico, velas, baterías, etc.
Los dos Laredos sólo verían una “orilla” de la tormenta invernal, es decir, sin tantas consecuencias, mientras que en algunos estados de la Unión Americana, incluso ciudades y condados dentro de Texas, el clima les deparaba nieve y frío extremo.
Sin irnos tan lejos, en San Antonio el clima se tornó considerablemente más drástico que en los dos Laredos y a partir de ahí hacia el norte, el frío fue crítico.
No queda más que cuidarnos, no sólo en lo material, sino en lo personal, pues la salud vale más y esta puede ser la primera de varias ondas gélidas o tal vez la más crítica del año, es difícil saberlo, pero en cualquier circunstancia, hay que tomar precauciones y no tomarlo a la ligera.
