PASADIZO SECRETO

Perros callejeros

Escrito en OPINIÓN el

En todo el año 2025 muchas fueron las quejas ciudadanas denunciando la proliferación de perros sin dueño en los barrios de Nuevo Laredo, pero ante escasas y nada coordinadas acciones, continúa ese creciente problema.

Es increíble ver cómo es que esas demandas ciudadanas se “atoran” principalmente ante las intervenciones de asociaciones protectoras de animales, al entender que están para salvaguardar la integridad y vida de esos animales, pero visto es que sus acciones en cierto modo limitan la actuación de las autoridades u otros organismos que se sienten obligados o comprometidos a mejorar, disminuir de tajo este problema.

El problema va de la mano del incremento de ataques de este tipo de animales sobre todo cuando andan en “celo” y que ante el paso de niños, niñas, adultos o personas seniles a los que, sin distinción agreden, provocando daños físicos y en ocasiones graves en contra del ser humano.

Enumerar año tras año todos los casos de agresiones de perros callejeros en contra de la ciudadanía sería un tema interminable, sin embargo y como un soporte a este tipo de acciones, están claramente documentados en los medios periodísticos, por igual en los centros de salud y de urgencias médicas a donde seguramente llegaron las víctimas. Testimonios de las mismas personas que fueron atacadas en sus barrios o al transitar a la escuela, al supermercado, al trabajo, relatos que pueden ser rescatados aun pasado el tiempo y la tragedia, ver que el problema de ese tipo de animales sin dueño continúa.

Iniciado este año 2026 justo es que la coordinación entre las autoridades, protectores de animales, veterinarias y ciudadanía ya se enmarque, al reconocer esto como un grave problema, por lo que el accionar medidas más claras que generen esa confianza ciudadana, provocaría dicha acción un punto a su favor, al comprobar que ahora si están atendiendo este asunto y por completo.

Como algo inicial justo es llevar una estadística de los ataques de perros callejeros en contra de la ciudadanía, de cuántas denuncias existen, de cuántos animalitos de este tipo se pueden detectar o contabilizar, con esto mejorar ese panorama que indudablemente permea y de forma negativa ante la población de esta frontera.

Cierto es que las protectoras de animales son esa garantía para que este tipo de animales tengan una vida feliz, no sean lastimados o sean atropellados o muertos en circunstancias crueles, pero cierto es también que por encima de cualquier acción debe estar el garantizar la seguridad, salud y vida del ser humano.

Entonces y para evitar conflictos o el cruzamiento de sentimientos u obligaciones, primordial debe ser establecer un programa bien definido en donde todos los organismos que protegen a los animales participen.

Asimismo, llevar a cabo la elaboración de al menos un reglamento mucho más claro, en consecuencia, comprometido a solucionar de tajo este asunto en donde no se trate de incitar al exterminio total del animal callejero, sino controlarlo.

Quizás algunos de estos puntos ya hayan sido considerados por algún agrupamiento protector de los animales o autoridad, pero no es por demás remarcarlos para ver si de una buena vez ya se ponen en práctica por el bien de todos:

1.- Permitir que las clínicas veterinarias lleven a cabo y por medio de la vacunación el proporcionar tanto la cartilla única como un collar con un código o número, collar que al ingresar a sus registros sirvan para identificar a la clínica que lo expidió, en consecuencia, la pronta localización del propietario de la mascota.

2.- Para lo mismo, crear una red de datos de las mascotas atendidas en las veterinarias, información esencial a la que todo personal de veterinarias tenga acceso, esto para una pronta retroalimentación de datos que lleven a la urgente localización del dueño.

3.- Establecer un número telefónico similar al 911, esto para informar sobre la localización de alguna mascota en situación de calle, si es posible y de portar, proporcionar los datos de su collar y canalizarlo a la veterinaria que contiene su expediente la que se encargara de localizar a su dueño.

4.- Para esto, establecer campañas permanentes dirigidas hacia la ciudadanía, para que en caso de localizar una mascota vagando sin rumbo, desorientada, enferma, lesionada, y al detectar su collar, avisar de inmediato al teléfono establecido, de ser posible llevarlo a la veterinaria más próxima.

5.- Ante esto, remarcar que al menos todo perro o gato que ande deambulando por las calles y no posea esa medalla, sea canalizado a las protectoras de animales, los que ellos a su vez y a través de fotografías sirva esto para su reclamo o adopción.

6.- De no concretarse el reclamo o la adopción, recaerá en las protectoras de animales, en las autoridades municipales, de bienestar animal el determinar en conjunto y de común acuerdo, el tiempo para su guarda y custodia o su posterior sacrificio.