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Terminó la espera

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Finalmente, después de una espera de más de dos años, tenemos un nuevo Obispo, monseñor Luis Carlos Lerma Martínez. El 7 de octubre del 2025 amanecimos con esa noticia. Pero ¿quién es Monseñor Lerma?

Monseñor Lerma, originario de Delicias, Chihuahua, tiene 63 años y fue ordenado sacerdote hace 32 años. Ha servido en Santa Rosalía de Camargo, San Felipe Apóstol en Chihuahua, San Francisco Javier en Satevo, y fue formador y prefecto en la sección de Teología del Seminario Arquidiocesano de Chihuahua, y, desde el 7 de octubre pasado, Obispo electo de Nuevo Laredo.

Las cosas cambian a partir del 14 de enero, donde se convertirá en Obispo titular de Nuevo Laredo. Ese mismo día, se registrará un hecho que nunca había pasado en la historia de Nuevo Laredo: un sacerdote es consagrado Obispo en esta ciudad. Él se convertirá en el 4º Obispo de Nuevo Laredo, los otros tres, ya habían sido consagrados obispos.

Monseñor Lerma ha mostrado un fuerte interés de conocer lo más pronto posible a los fieles de Nuevo Laredo, lo cual nos da mucha esperanza a los creyentes católicos de Nuevo Laredo.

Durante estos años que la sede estuvo vacante, siempre estuvimos acompañados por monseñor Rogelio Cabrera, quien siempre estuvo al pendiente de la situación de Nuevo Laredo. ¿Por qué es tan importante que haya un obispo titular en Nuevo Laredo?

Veamos la definición de la RAE: “Prelado superior de una diócesis, a cuyo cargo está el cuidado espiritual y la dirección y el gobierno eclesiástico de los diocesanos.”. En el caso de los católicos, debe de ser nombrado directamente por el Papa, lo cual está avalado por un documento firmado por el Papa

En el sitio de internet de Catholic. Net, se describen las funciones esenciales de los Obispos: “Enseñar: La misión primordial del obispo es la de “enseñar”. Jesucristo antes de subir a los Cielos envió a sus apóstoles a “predicar el Evangelio y a bautizar a toda creatura. De aquí nace el deber de enseñar el Evangelio a las criaturas. El obispo predica y enseña a través de la homilía, por medio de las cartas pastorales, por el contacto con los diversos sectores de la diócesis. En este sentido, el obispo se hace responsable de la doctrina y evangelización de sus fieles.

Santificar: La misión que el obispo tiene de “santificar” al pueblo de Dios la ejerce representando a Cristo Sacramento. El Lineamenta enviado por el Papa, señala que “es inherente al obispo la administración de los Sacramentos que miran a la perfección del individuo y de la comunidad”. Es el obispo el principal administrador de los misterios de Dios en entre los fieles.

Regir: El obispo debe guiar a los fieles en la caridad. El documento anteriormente señalado habla en el número 67 que la función principal del obispo es la de “guiar” al pueblo de Dios teniendo en cuenta dos realidades: la primera, la figura del pastor, que da su vida por las ovejas y las conduce a pastizales abundantes y, la figura de siervo, “el que quiera ser el primero, que sea el último y el servidor de todos”. El obispo puede decidir, en comunión con la doctrina de la Iglesia, sobre la vida de su propia diócesis, ya sea en cuestiones de liturgia, de formas de evangelización, entre otras.”

Un evento que va más allá de la Iglesia Católica y que influirá, de manera sensible, en nuestra comunidad.

padreleonardo@hotmail.com