LA FLECHA DE LA EDUCACIÓN

La educación y la incertidumbre laboral

Escrito en OPINIÓN el

La educación y la incertidumbre laboral son temas estrechamente vinculados con la salud mental, la estabilidad profesional y la necesidad de una capacitación de educación para la incertidumbre, a través de la reflexión, investigación, pensamiento crítico, y la adaptación a este mundo globalizado, desarrollar actividades blandas, mejorar el campo laboral y la calidad de vida.

En el campo de la política social de educación, el continuar formando nuevas generaciones de estudiantes en una “educación tradicional” nos llevaría a negarles un futuro próspero y positivo. Pugnemos por una educación integral que nos permita tener una educación acorde a la realidad y el campo laboral.

Para llevar a cabo se requiere transformar la educación y capacitar a todos los actores que intervienen en el proceso. Los alumnos deben formarse para su desenvolvimiento en medio ambientes de incertidumbre y los maestros, capacitarse continuamente para comunicar y dirigir aprendizajes y romper paradigmas.

Bajo un nuevo modelo educativo y de trabajo a los alumnos les toca ahora prepararse y formarse a sí mismos para la incertidumbre, de tal manera que se puedan desenvolver en ambientes laborales no inventados aún y para ello necesitarán de habilidades, conocimientos y destrezas variadas que hasta este momento son impredecibles.

Indudablemente el futuro incierto, aún no se sabe mucho acerca de los aprendizajes y la enseñanza que los alumnos necesitan para su proceso formativo y las materias que requieren dominar para ingresar al nuevo mundo de la tecnología que es tan cambiante y volátil como un abrir y cerrar de ojos.

Preparar a actores de la educación y la necesidad de capacitar a las nuevas generaciones para la incertidumbre es fundamental para enfrentar el futuro. Por ese motivo, el capacitar para nuevas destrezas y el desarrollo de habilidades es indispensable para poder decir que quienes han cursado una carrera profesional están preparados social y mentalmente para su nueva vida laboral frente a esta nueva era denominada Cuarta Revolución Industrial o Paradigma Tecnológico.

Para la doctora Nayeli Díaz Castillo, este nuevo modelo hace preferencia en su primera etapa a la industrialización formando capital humano, en una segunda etapa, se visualizará una transformación, es decir, los propietarios de las innovaciones tecnológicas, los motivadores de la creatividad, los creadores de las realidades virtuales y el acceso al mundo de la cibernética y la robótica apuestan e invierten en carreras que veden esa certidumbre laboral al contratar a las personas con habilidades y conocimientos necesarios para fortalecer su fuerza de trabajo.

Las habilidades y destrezas deben darse en el ámbito académico, formativo y experiencias de vida, para lo cual las nuevas generaciones de estudiantes deben de contar con al menos con diez habilidades fundamentales:

Pensamiento Crítico – Negociación - Resolución de Problemas Complejos – Creatividad - Convivencia y Trabajo en Equipo - Gestión Administrativa - Reflexión y Toma de Decisiones - Inteligencia y Fortaleza Emocional - Vocación de Servicio - Capacitación Continua.

Estas habilidades formativas también deben de alcanzar a los docentes ya que en ellos recae la mayor responsabilidad de llevar a cabo una relación académica sana, segura y llena de habilidades y conocimientos.

“Solamente de esta forma se logrará una educación con certidumbre laboral”.