COMPARTIENDO OPINIONES

La llamada

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Ha sido noticia la invitación que la Presidenta le ha hecho al Papa para que visite el país, por lo cual, no sería una sorpresa el que, en los próximos meses, se de una noticia que alegrará a millones de personas en nuestro país. Fue visitado cinco veces por el Papa Juan Pablo II, una con Benedicto XVI y una con Francisco I.

Pocas horas después de esta llamada, en su homilía sobre la Virgen de Guadalupe, el Papa pide la intercesión a la Virgen de Guadalupe en las siguientes peticiones:

“Sí, Madre, queremos ser auténticos hijos tuyos: dinos cómo avanzar en la fe cuando las fuerzas decaen y crecen las sombras. Haznos comprender que contigo, incluso el invierno se convierte en tiempo de rosas. Y como hijo te pido: Madre, enseña a las naciones que quieren ser hijas tuyas a no dividir el mundo en bandos irreconciliables, a no permitir que el odio marque su historia ni que la mentira escriba su memoria. Muéstrales que la autoridad ha de ser ejercida como servicio y no como dominio. Instruye a sus gobernantes en su deber de custodiar la dignidad de cada persona en todas las fases de su vida. Haz de esos pueblos, hijos tuyos, lugares donde cada persona pueda sentirse bienvenida.

“Acompaña, Madre, a los más jóvenes, para que obtengan de Cristo la fuerza para elegir el bien y el valor para mantenerse firmes en la fe, aunque el mundo los empuje en otra dirección. Muéstrales que tu Hijo camina a su lado. Que nada aflija su corazón para que puedan acoger sin miedo los planes de Dios. Aparta de ellos las amenazas del crimen, de las adicciones y del peligro de una vida sin sentido.

“Busca, Madre, a los que se han alejado de la santa Iglesia: que tu mirada los alcance donde no llega la nuestra, derriba los muros que nos separan y tráelos de vuelta a casa con la fuerza de tu amor. Madre, te suplico que inclines el corazón de quienes siembran discordia hacia el deseo de tu Hijo de que ‘todos sean uno’ y los restaures en la caridad que hace posible la comunión, pues dentro de la Iglesia, Madre, tus hijos no podemos estar divididos.

“Fortalece a las familias: que, siguiendo tu ejemplo, los padres eduquen con ternura y firmeza, de modo que cada hogar sea escuela de fe. Inspira, Madre, a quienes forman mentes y corazones para que transmitan la verdad con la dulzura, precisión, y claridad que nace del Evangelio. Alienta a los que tu Hijo ha llamado a seguirlo más de cerca: sostén al clero y a la vida consagrada en la fidelidad diaria y renueva su amor primero. Guarda su interioridad en la oración, protégelos en la tentación, anímalos en el cansancio y socorre a los abatidos.

“Virgen Santa, que, como tú, conservemos el Evangelio en nuestro corazón. Ayúdanos a comprender que, aunque destinatarios, no somos dueños de este mensaje, sino que, como san Juan Diego, somos sus simples servidores. Que vivamos convencidos de que allí donde llega la Buena noticia, todo se vuelve bello, todo recupera la salud, todo se renueva. ‘Los que se dejan guiar por ti, no pecarán’; asístenos para no empañar con nuestro pecado y miseria la santidad de la Iglesia que, como tú, es madre.

“Madre del verdadero Dios por quien se vive, ven en auxilio del Sucesor de Pedro, para que confirme en el único camino que conduce al Fruto bendito de tu vientre, a cuantos me fueron confiados. Recuerda a este hijo tuyo, ‘a quien Cristo confió las llaves del Reino de los cielos para el bien de todos’, que esas llaves sirvan ‘para atar y desatar y para redimir toda miseria humana’. Y haz que, confiando en tu protección, avancemos cada vez más unidos, con Jesús y entre nosotros, hacia la morada eterna que Él nos ha preparado y en la que tú nos esperas. Amén.”

Hasta aquí el mensaje sobre una devoción que conocemos muy bien en nuestro país. Aunque la imagen que nos presentan algunos medios de comunicación, apelan a un sentimentalismo, es indispensable a ir más lejos de esto. Es una responsabilidad que debe de hacer salir lo mejor de nosotros. Pero en ello, como siempre, usted tiene la última palabra.

Padreleonardo.hotmail.com