El 24 de abril se recuerda el 112 aniversario del incendio de la ciudad de Nuevo Laredo, Tamaulipas sin motivo aparente. En la época el jefe de la Guarnición Federal, general Gustavo Guardiola y Aguirre, pertenecía al gobierno de Victoriano Huerta.
El general Teodoro Quintana, jefe de la brigada que llegó en auxilio a la plaza de esta ciudad fronteriza, había recibido instrucciones de la Ciudad de México para evacuar y destruir a la ciudad, pero se negó a hacerlo.
Guardiola llevó a cabo el trabajo dedicándose a incendiar parte de la ciudad, los principales edificios de la ciudad durante la Revolución Mexicana como el Palacio Municipal, en ese mismo edificio funcionaban los juzgados Civil y Penal, la Comandancia de policía y la cárcel para hombres y mujeres.
Los cobertizos de los talleres de Ferrocarriles Nacionales de México y la casa redonda, la aduana, comercios, casinos, Hotel Sabinas, oficinas de correos, telégrafos y el Teatro Concordia por mencionar algunos.
