En los últimos meses, establecimientos dedicados a apoyar a ciudadanos en el trámite de visas han registrado una caída considerable en la demanda de sus servicios, llegando incluso hasta el 50 por ciento en comparación con años anteriores, según coinciden propietarios de estos negocios.
Estos comercios, que tradicionalmente se encargan de agendar citas en el consulado, orientar a los solicitantes y dar seguimiento a su proceso, han visto disminuir de forma notable el número de clientes en el marco de la administración Trump, lo que ha impactado directamente en sus ingresos.
Lo anterior se refleja en el primer paso previo a tramitar la visa, la obtención del pasaporte mexicano; pues la titular de la dependencia, Yadira Lara Ramírez, señaló que actualmente la oficina opera con una ocupación aproximada de entre el 50 y 60 por ciento de su capacidad, cuando anteriormente se alcanzaban niveles cercanos al total de citas disponibles; en contraste con periodos anteriores donde se atendían hasta 120 solicitudes diarias, hoy existe disponibilidad casi inmediata para quienes deseen realizar el trámite.
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Entre los principales factores que explican esta disminución, destacan los costos asociados a los viajes hacia Estados Unidos, como los permisos, lo que ha llevado a muchos ciudadanos a posponer la renovación de su documento.
“Antes atendíamos a muchas personas todos los días, especialmente en temporadas altas; ahora apenas llega la mitad o menos. Sí se ha sentido bastante la baja, ya no es el mismo movimiento de antes”, comentó el propietario de un establecimiento de este tipo.
Los prestadores de este servicio señalaron que, en promedio, cobran entre 800 y mil 500 pesos por realizar el proceso completo de asesoría, (más el costo del trámite oficial) que incluye el llenado de formularios, gestión de citas y orientación para la entrevista consular.
De acuerdo con los comerciantes, desde inicios de año se ha mantenido una tendencia similar, sin registrar repuntes significativos en la demanda. Atribuyen esta situación, en gran parte, a las nuevas políticas implementadas por el gobierno de Estados Unidos, las cuales han generado incertidumbre entre quienes buscan obtener o renovar su visa. A esto se suma el incremento en los costos relacionados con el trámite, lo que ha llevado a muchas personas a posponer sus planes.
"Mucha gente mejor decidió esperarse, ya sea porque subieron los costos o porque sienten que es más complicado el proceso. Eso también nos afecta directamente”, agregó.
Lo que anteriormente representaba un negocio próspero y constante, hoy enfrenta un panorama más complicado, obligando a algunos propietarios a diversificar sus servicios o buscar alternativas para sostener sus ingresos.
LOS MOTIVOS
Para quienes hacen los trámites ven algunas razones:
- Nuevas políticas del Departamento de Estado estadounidense.
- Aumento en las tarifas de los permisos de viaje de EU.
- Incremento en los costos relacionados con el trámite.
