La problemática de atorones en la entrada al área metropolitana neoleonesa se agudizó justo en el inicio de la semana mayor, trayendo a vacacionistas y a usuarios frecuentes un retraso adicional de una hora en su trayecto de Nuevo Laredo a Monterrey, atribuido a las obras que coincidieron con esta temporada de Semana Santa, en la que las carreteras tienen una afluencia extraordinaria.
Este lunes desde temprana hora tanto automovilistas particulares como conductores del transporte de carga estuvieron reportando el congestionamiento en dos puntos uno de ellos a la entrada de Monterrey, en Apodaca, que recientemente, en el arranque del periodo vacacional, registró un movimiento similar; el otro punto sobre la intersección hacia García, Nuevo León.
Esto se ha convertido prácticamente en un viacrucis diario para quienes se internaron hacia el sur del país estos días de asueto, como para quienes laboran en el cruce de mercancías, siendo este el principal sector afectado.
“De lunes a viernes es un calvario el tráfico, ya ni de broma salgo el fin de semana” señaló Alejandra, quien vive en General Zuazua y debe utilizar la Carretera Monterrey-Laredo para adentrarse a la ciudad.
Además de las obras, a este congestionamiento se le suman los accidentes vehiculares, en su mayoría involucra a las unidades de carga, por lo que el proceso para retirar los vehículos es más tardado. Usuarios reportaron que hasta dos horas de tráfico debieron esperar para llegar a su destino, además del trayecto carretero usual.
