EXPORTACIÓN DE GANADO

Subsisten ganaderos de Nuevo Laredo, pese a cierre de frontera

El presidente de la Asociación Ganadera de Nuevo Laredo, Rodolfo Treviño Benavides, señaló que, pese a la falta de reapertura en la frontera, los productores han mantenido la actividad y precios competitivos

Escrito en NUEVO LAREDO el

A más de un año del cierre a la exportación de ganado hacia Estados Unidos, alrededor del 70% de la producción de Nuevo Laredo se comercializa dentro de Tamaulipas, mientras que el resto se envía a otros estados, en un escenario donde el sector ha logrado sostenerse gracias a las subastas nacionales.

El presidente de la Asociación Ganadera de Nuevo Laredo, Rodolfo Treviño Benavides, señaló que, pese a la falta de reapertura en la frontera, los productores han mantenido la actividad y precios competitivos mediante la venta en el mercado interno.

“Seguimos igual, la frontera sigue cerrada. No hay nada oficial, aunque se ha hablado de un aumento en casos en el estado, principalmente en el sur. Aquí en el norte no hemos tenido afectaciones, pero para Estados Unidos todo Tamaulipas representa un riesgo”, explicó.

SUBASTAS SOSTIENEN AL SECTOR

Ante este panorama, los ganaderos han encontrado en las subastas su principal vía de comercialización, tanto en Tamaulipas como en estados vecinos.

Las subastas en Ciudad Victoria -realizadas cada 15 días- han sido clave para mantener el flujo de ventas, aunque implican recorridos de hasta 600 kilómetros desde Nuevo Laredo, con costos adicionales en transporte y merma del ganado.

“A pesar de eso, han sido la alternativa que nos ha permitido seguir adelante. Mucha gente sigue mandando su ganado cumpliendo con todos los requisitos y la papelería”, indicó Treviño Benavides.

También se mantienen opciones en municipios de Nuevo León como Sabinas Hidalgo y China, donde algunos productores optan por comercializar su ganado.

REYNOSA, LA ESPERANZA MÁS CERCANA

El sector mantiene expectativas en la próxima apertura de un centro de subastas en Reynosa, que podría iniciar operaciones entre abril y mayo.

De concretarse, representaría una opción más viable para los productores del norte del estado, al reducir la distancia a poco más de 200 kilómetros.

“Sería un gran beneficio, porque bajan los costos de f lete y la merma del ganado. Además, permitiría que el ganado tamaulipeco se comercialice dentro del mismo estado”, afirmó.

La Asociación Ganadera de Nuevo Laredo cuenta con infraestructura disponible -corrales, transporte y planta de alimentos- para integrarse a esta nueva dinámica.

Pese a las restricciones, los precios del ganado se han mantenido en niveles competitivos. Un becerro de alrededor de 250 kilogramos puede venderse entre 22 mil y 23 mil pesos en subastas.

“El becerro es lo que más se mueve, porque forma parte del ciclo productivo y es lo que permite al ganadero seguir operando”, explicó.

SEQUÍA, UN GRAN RETO

Más allá del tema comercial, la sequía se ha convertido en el principal desafío para el sector y comienza a generar presión directa sobre la producción.

“Tenemos más de tres meses sin agua en las presas y ya hay ranchos que están acarreando”, advirtió Treviño Benavides.

La falta de lluvias ha obligado a muchos productores a depender de norias, pozos o el traslado de agua en pipas, lo que incrementa considerablemente los costos de operación.

En algunos casos, incluso se reportan ranchos donde el abasto es ya limitado o intermitente. A esto se suma la escasez de alimento natural.

El nopal, uno de los recursos más utilizados para sostener al ganado en épocas críticas, también se ha visto afectado por las condiciones extremas de sequedad.

“El terreno está muy seco. Hay gente que está batallando hasta para cortar nopal, porque al intentar trabajarlo se quiebra o incluso se incendia por lo seco que está”, explicó.

Esta situación obliga a los ganaderos a recurrir a suplementos alimenticios, elevando aún más los costos en un contexto ya complicado por el cierre de exportaciones.