A pesar de que la temporada de calor apenas comienza, Nuevo Laredo ya enfrenta una situación crítica en el consumo y disponibilidad del agua, al mantenerse en semáforo rojo, el nivel más alto de alerta, lo que evidencia un uso elevado del recurso incluso antes de los meses más intensos de primavera y verano.
Durante la Vigésima Quinta Reunión Ordinaria del Comité de Seguimiento del Semáforo del Cuidado del Agua, autoridades confirmaron que la ciudad continúa en este nivel, reflejando un escenario preocupante ya que hay poca disponibilidad del recurso mientras la demanda sigue en aumento.
“Volvimos a salir toda la frontera en rojo, por la baja disponibilidad que hay en el río Bravo”, señaló Silvia Ariadna Fernández Gallardo, gerente de Comapa.
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Este panorama enciende las alertas, ya que históricamente el consumo de agua incrementa conforme avanzan la primavera y el verano. Sin embargo, el hecho de que el indicador ya esté en su punto más crítico desde ahora confirma que el uso actual del recurso no corresponde a la temporada.
Especialistas y autoridades coinciden en que la situación no puede esperar. Reducir el consumo dejó de ser una recomendación para convertirse en una necesidad urgente.
“Debemos hacer conciencia, si salimos a regar la banqueta con la manguera, es la primera decisión y debemos evitar hacerlo; para esto está el agua de los aires acondicionados o de la lavadora. Echar agua al piso no baja la temperatura ni uno ni dos grados”, advirtió.
Acciones cotidianas como cerrar la llave mientras no se utiliza, reparar fugas, reutilizar agua y limitar su uso a lo esencial pueden marcar la diferencia y evitar un escenario aún más complicado en los próximos meses.
“Debemos valorar cada gota, es una decisión diaria al momento que nos bañamos o lavamos los dientes; en el baño, cinco minutos son 100 litros, en 15 minutos ya usamos los litros destinados para todo el día. Entonces es importante hacer conciencia; nuestra única fuente de abastecimiento es el río Bravo y no sube el nivel”, explicó la funcionaria.
Además, adelantó que se reforzarán las medidas para sancionar el desperdicio de agua.
“La próxima junta de consejo se sube reglamento de normatividad y en este lo que queremos es que se apliquen las multas como debe ser. Cualquier multa que llega a nosotros nos ponemos en coordinación con Gestión Ambiental para que ellos apliquen la sanción, que puede andar hasta las 500 UMAs”, puntualizó.
La advertencia sobre el consumo de agua es clara, si el consumo no se reduce desde ahora, la crisis podría agravarse justo cuando las temperaturas alcancen sus niveles más extremos.
