Un ejemplo a seguir es la menor Kimberly Guadalupe de 13 años de edad, quien demuestra que no hay barreras para las personas con alguna condición como el Síndrome de Down o cualquier discapacidad que desean practicar un deporte.
La pequeña Kimberly, además de cursar el sexto grado de primaria en un Centro de Atención Múltiple (CAM) le gusta asistir a sus clases de karate, disciplina que practica desde hace tres años.
Siempre fue una niña muy inquieta e hiperactiva
Yolanda Gutiérrez, madre de la adolescente comentó que era una niña muy inquieta e hiperactiva, por lo que buscó la manera de tenerla ocupada y canalizar toda esa energía en algo productivo para ella.
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“Busque algún modo de que tuviera una actividad como fútbol, el karate, el baile y le pregunté que le gustaba más, me decía que el karate, entonces conocí al Sensei Hugo por parte de un conocido de un familiar y él me orientó y me dijo que la llevara al karate, que él me ayudaba con ella”, afirmó.
Repasa sus movimientos de artemarcialista
Comentó que ahora su hija es más disciplinada y tranquila tanto en la escuela como en la casa, pues incluso en el hogar continúa practicando, repasando sus movimientos marcialistas.
“He visto mucho cambio en su comportamiento, actitud, en su autoestima, ella es un ejemplo a seguir, de verdad que yo le digo a todas las mamás que tienen una personita con alguna capacidad diferente que se acerquen a cualquier actividad, con ellos que es muy bonito, sobre todo el karate, el deporte, el fútbol o cualquier deporte es muy bueno para ellos, porque los mantiene ocupados y los desarrolla un poco más”, añadió la madre de familia.
Kimberly motiva a sus compañeros
Durante una asamblea cívica en la institución, Kimberly acompañada de sus instructores hugo Hernández y Alonso Guzmán de la Academia de Karate Reservas, realizaron una pequeña exhibición de artes marciales, con el objetivo de mostrar sus avances así como para incentivar a otros alumnos a practicar la misma disciplina.
