Un padre de familia presentó una denuncia ante la Fiscalía General de la República (FGR) por el robo de 13 mil pesos en efectivo y agresiones por parte de elementos del Ejército Mexicano durante una revisión realizada frente a su domicilio en la colonia Buenavista. El caso ocurre en un contexto previo de confrontaciones con militares, ya que el mismo afectado resultó herido por disparos de soldados en 2020, lo que derivó en la amputación de una pierna.
El denunciante, Bryan Eduardo Bustos García, de 23 años, acudió a interponer la querella acompañado por dos personas que presenciaron los hechos —el mecánico Jesús Gerardo Briones Hernández, de 27 años, y su cuñado Edgar Noé Gómez Zúñiga, de 25— así como por su esposa, María José Lailson, de 28 años, y su hermana Samantha Nayeli Vázquez Bustos, quienes respaldan su testimonio.
Bustos García relató que los hechos ocurrieron cuando regresaba a su vivienda acompañado de los dos hombres para realizar un trabajo mecánico en una camioneta que iba a vender. En ese momento, militares que circulaban en unidades oficiales lo interceptaron para realizar una revisión.
“Yo venía llegando a mi domicilio y por el retrovisor miré que ya tenía a los soldados atrás. Cuando quise abrir la puerta ellos ya estaban abajo y me dijeron que era una revisión de rutina”, explicó. Bryan Eduardo tiene cinco años de dedicarse a la compra-venta de vehículos.
Según su testimonio, durante la inspección los soldados revisaron el interior del vehículo y los teléfonos celulares de los ocupantes.
Posteriormente, al retirarse, detectó que faltaba dinero que llevaba en una bolsa dentro de la guantera.
“Tenía 20 mil pesos en efectivo y cuando revisé la bolsa ya nada más había siete mil. Les dije que me faltaba dinero y me respondieron que ellos no habían agarrado nada”, declaró.
El incidente derivó en un reclamo por parte del afectado y sus acompañantes, situación que fue transmitida en vivo a través de Facebook por familiares que se encontraban en el domicilio.
La esposa del denunciante relató que intentó acercarse para presenciar la revisión, pero fue impedida por los militares. “Cuando yo me quise acercar no nos dejaron. Un oficial se portó muy déspota y nos decía que no podíamos acercarnos”, señaló.
Añadió que al revisar la bolsa confirmó que faltaba el dinero. “Nosotros sabíamos cuánto traíamos. Cuando chequé la bolsa le dije que faltaba dinero y ellos lo negaron”, afirmó.
Durante el incidente también se registraron empujones cuando los familiares intentaron impedir que los militares se retiraran sin aclarar lo ocurrido. “Nos empezaron a empujar para que nos quitáramos y poder irse”, dijo Lailson.
El mecánico Jesús Gerardo Briones Hernández, otra de las víctimas, confirmó que los ocupantes del vehículo fueron bajados para la revisión. “Nos bajaron bruscamente como si fuéramos delincuentes. Yo iba tranquilo porque iba a hacer un trabajo, pero a él le sacaron el dinero”, declaró.
Por su parte, Samantha Nayeli Vázquez Bustos aseguró haber presenciado el momento en que los militares revisaban a los ocupantes. “Yo estaba en la casa y vi cómo los estaban maltratando y cómo empezó todo el problema cuando dijeron que faltaba el dinero”, afirmó.
El caso ha reactivado el temor en la familia, ya que el propio Bustos García señala que no es la primera vez que enfrenta una situación con militares. El 31 de enero de 2020 resultó herido por disparos de soldados en el sector del bulevar Las Torres. La lesión en la pierna izquierda fue tan grave que le fue amputada.
Tras presentar la denuncia, el padre de familia pidió que las autoridades federales investiguen lo ocurrido y sancionen a los responsables. “Vine a poner la denuncia para que se haga justicia. Ese dinero se gana trabajando”, expresó.
La familia también manifestó temor por posibles represalias, ya que los hechos ocurrieron frente a su domicilio. Pese a ello, indicaron que decidieron hacer público el caso y acudir a las autoridades para que se investigue lo sucedido y evitar que situaciones similares, que aseguran han ocurrido de forma reiterada en la zona durante revisiones militares, continúen afectando a otros neolaredenses.
