Los reportes de incendios se cuadruplicaron en las últimas semanas en Nuevo Laredo, informó el director de Protección Civil y Bomberos, Humberto Fernández Díez de Pinos.
El funcionario explicó que hace apenas dos semanas se atendían alrededor de tres incendios diarios, mientras que con las condiciones actuales se han llegado a registrar hasta siete u ocho incendios de zacatales de manera simultánea, además de entre siete y 12 llamados diarios relacionados con este tipo de siniestros, debido a la falta de lluvias, baja humedad y viento.
El miércoles un enorme incendio en un negocio de autopartes usadas movilizó a la totalidad de los cuerpos de emergencia hasta el deshuesadero ubicado sobre la Carretera Aeropuerto, casi esquina con la calle Iglesias Calderón, en donde el fuego redujo a cenizas al menos tres vehículos y decenas de refacciones automotrices.
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Durante los dos primeros meses del año, se registraron más de 185 incendios, es decir, al menos tres diarios, de los cuales 35 fueron en casas habitación, seis en negocios, 25 en vehículos y 119 en zacatales; sin embargo, ese ritmo ha aumentado para este mes de marzo.
Ante tal situación, la corporación implementó acciones preventivas en rancherías y zonas rurales, como la creación de cortafuegos y reuniones con propietarios de ranchos y cazadores para evitar quemas o fogatas que puedan salirse de control y provocar incendios de gran extensión.
Fernández Díez de Pinos pidió a la población extremar precauciones y evitar conductas que puedan generar fuego, como arrojar colillas de cigarro, tirar botellas de vidrio o plástico y dejar objetos dentro de los vehículos que puedan concentrar calor.
Advirtió además que los incendios de vehículos también han ido en aumento, algunos provocados por sobrecalentamiento o cortocircuitos, por lo que recomendó a los conductores portar un extintor y aplicar medidas básicas de autoprotección.
Fernández Díez señaló que la situación podría agravarse en la temporada. Actualmente la región presenta factores de riesgo meteorológico que facilitan el inicio y propagación de fuego como el aumento en la velocidad del viento, que actúa como un propagador rápido del fuego en áreas abiertas; la baja humedad relativa en el ambiente, que reseca la vegetación y otros materiales combustibles, así como las temperaturas elevadas que contribuyen a que el combustible (pastizales, basura o madera) alcance su punto de ignición más fácilmente.
