Un fenómeno poco común llamó la atención de habitantes de Nuevo Laredo esta tarde, cuando una franja de colores apareció en el cielo bajo condiciones climáticas inusuales.
Fotografías y comentarios en redes sociales despertaron curiosidad y asombro. Aunque muchos lo asociaron con un arcoíris incompleto, especialistas señalan que se trató de un evento atmosférico distinto, raro y de corta duración.
¿Un arcoíris roto en el cielo de Nuevo Laredo?
La tarde transcurría con normalidad en Nuevo Laredo cuando, de manera inesperada, el cielo ofreció una escena que no pasó desapercibida.
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En medio de un clima seco y con escasa presencia de nubes, una llamativa mancha de colores se dejó ver en el firmamento, generando sorpresa entre quienes alcanzaron a observarla. Para muchos ciudadanos, la imagen evocó de inmediato la idea de un arcoíris, aunque su forma y posición no coincidían con lo habitual.
Franjas de colores entre las nubes de la frontera
Acostumbrados a que un arcoíris aparezca después de la lluvia y se dibuje como un arco amplio y completo, esta vez la escena fue distinta.
Solo se apreciaba una fracción colorida, casi como un rayo o columna vertical, suspendida cerca del sol. La rareza del fenómeno motivó a decenas de personas a tomar fotografías y compartirlas en redes sociales, donde las imágenes fueron calificadas como inusuales e impresionantes.
La conversación digital creció rápidamente. Algunos usuarios describieron el espectáculo como “un pedazo de arcoíris”, mientras otros lo llamaron simplemente “nube de colores”.
Sin embargo, la apariencia poco común despertó dudas: no había lluvia, el cielo estaba mayormente despejado y los colores no seguían el orden típico que se observa en un arcoíris tradicional.
Arcoíris roto tiene explicación científica
De acuerdo con la explicación científica, lo observado en el cielo de Nuevo Laredo no corresponde a un arcoíris clásico. Se trata de un fenómeno óptico atmosférico conocido como nube iridiscente o iridiscencia en nubes. En el lenguaje cotidiano, muchas personas lo identifican como “nube arcoíris” o “arcoíris en las nubes”.
Este fenómeno ocurre en nubes altas y delgadas, como los cirros o cirrocúmulos, que están formadas por diminutos cristales de hielo o pequeñas gotas de agua de tamaño muy uniforme.
Cuando la luz del sol atraviesa estas partículas, se produce un efecto llamado difracción, en el que la luz se curva y se dispersa, generando franjas o parches de colores brillantes.
A diferencia de un arcoíris común, los colores de la iridiscencia nubosa no siguen un patrón ordenado. Suelen presentarse en tonos pastel, mezclados o desalineados, similares a los reflejos que se ven en un disco compacto o en una capa de aceite sobre el agua.
Además, este tipo de manifestación aparece cerca del sol, razón por la cual en las imágenes compartidas se observa justo encima del punto más brillante del cielo.
No confundir fenómeno con un arcoíris
En el caso específico de Nuevo Laredo, la iridiscencia se manifestó como una pequeña columna vertical de colores que descendía entre las nubes, del tipo cirros fibratus o similares. Esta forma es típica cuando las nubes se alinean de cierta manera y las condiciones de luz son las adecuadas.
No debe confundirse con otros fenómenos atmosféricos como un arcoíris parcial provocado por la lluvia, un halo solar que forma un anillo completo alrededor del sol, un parhelio o “sol falso”, ni con los arcos circumhorizontales o circumzenitales, conocidos popularmente como “arcoíris de fuego”.
La iridiscencia nubosa es un espectáculo poco frecuente y efímero, que puede durar solo minutos, dependiendo del movimiento de las nubes. Por ello, los habitantes de Nuevo Laredo que lograron observar este fenómeno de colores entre las nubes fueron testigos de un evento raro, que convirtió una tarde común en una experiencia grata en el cielo de la frontera.
