Para los trabajadores de Petróleos Mexicanos de la Sección 40 en Nuevo Laredo, el contrato colectivo se ha convertido en letra muerta, por lo que levantaron la voz con una protesta por la falta de servicios médicos y medicamentos.
Al reclamo se unieron jubilados que entregaron su vida a la industria y hoy, con enfermedades crónicas a cuestas, encuentran las puertas de las clínicas cerradas.
El personal se plantó en la entrada principal de las oficinas de Pemex con pancartas en mano en la que denuncian el incumplimiento del contrato laboral.
“Nos dedicamos años a esta empresa y ahora nos dejan sin atención médica. Eso no es justo”, reclamó uno de los manifestantes visiblemente molesto.
Los trabajadores y jubilados aseguran que la empresa desde hace varios meses suspendió el derecho a la salud, como lo marca la Constitución en sus artículos primero y cuarto.
La protesta permaneció durante toda la mañana, pero de no recibir respuesta, los trabajadores y jubilados expresaron que seguirán alzando la voz.
