Durante décadas, el downtown de Laredo, Texas, fue algo infaltable en el shopping fronterizo y las tiendas de electrónica eran puntos obligados para quienes buscaban aparatos útiles a buen precio.
Entre vitrinas y pasillos llenos de cajas, tiendas como Liverpool se ganaron un lugar permanente en el comercio fronterizo. No era solo comprar; era regresar a casa con un ventilador nuevo, una televisión o el primer celular, experiencias compartidas por padres, hijos y hasta nietos que hoy recuerdan esos días con cariño.
Antes de Amazon, estaba Liverpool
En ese entorno, la tienda se convirtió en un punto de referencia del centro histórico. Llamada cariñosamente por los fronterizos 'Liverpulga', durante décadas estuvo establecida en la esquina de las avenidas Convento y Grant, pasando el Puente 1. La tienda se destacó por su oferta directa y precios competitivos.
Aún la recuerdan miles de clientes quienes a través de redes sociales y conversaciones locales comparten el mismo sentimiento: ahí se encontraban ofertas que no siempre aparecían en otros comercios.
Quienes frecuentaron el lugar recuerdan principalmente la venta de electrónicos y gadgets. Celulares, audífonos, televisores, cargadores y accesorios tecnológicos se ofrecían a costos atractivos, sobre todo en temporadas de alto consumo como Black Friday. Para muchos compradores, el local era sinónimo de “buena ganga” y una parada segura cuando el presupuesto era limitado.
Liverpool era la tienda que abastecía los hogares en la frontera
Además de tecnología, el negocio abastecía el hogar con pequeños electrodomésticos. Ventiladores, licuadoras, microondas y artículos prácticos formaban parte del inventario habitual. Eran compras rápidas, funcionales y accesibles, ideales para quienes recorrían el centro y necesitaban resolver una necesidad inmediata sin desplazarse a grandes centros comerciales.
La etapa final de la tienda dejó una huella particular. En los últimos meses de 2025, y ya ubicados en la esquina de las avenidas Salinas y Lincoln, Liverpool anunció ventas de liquidación por cierre.
Tristeza de los clientes cuabdi Liverpool cerró sus puertas
Publicaciones en Instagram y TikTok, tanto de cuentas locales como del propio negocio, el año pasado mostraron letreros de closing sale y horarios de atención de lunes a sábado, de 9:30 de la mañana a 5:30 de la tarde. Los videos reflejaron un ambiente mixto: tristeza por la despedida y entusiasmo por los descuentos finales, con clientes aprovechando lo último del inventario.
Aunque no se difundió una fecha exacta del cierre definitivo, directorios como Yelp o MapQuest comenzaron a mostrar horarios inconsistentes o el estatus de “cerrado”. Para 2026, no existen anuncios de reapertura ni de una nueva ubicación para ventas al público.
La lenta agonía del 'downtown' de Laredo, Texas
El cierre de este negocio no es un caso aislado. Comerciantes y reportes locales coinciden en que el centro de Laredo ha perdido fuerza por varios factores: la disminución del cruce de compradores mexicanos, el impacto económico de la pandemia, el crecimiento del comercio en línea y la competencia de grandes cadenas ubicadas fuera del centro. A esto se suman problemas de mantenimiento urbano, estacionamiento limitado y una lenta inversión en revitalización.
Para la comunidad fronteriza, aunque ahora solo se trate de un local vacío, al pasar frente al edificio abandonado se recuerda una época en la que el downtown era el corazón comercial de la ciudad.
