La escasez de gas en Nuevo Laredo marcó la jornada de este fin de semana debido a la llegada de un frente frío intenso que disparó la demanda del combustible doméstico.
Desde tempranas horas, largas filas de automóviles y camionetas se formaron en distintos puntos de la ciudad, donde familias enteras acudieron a rellenar tanques de todos los tamaños para enfrentar las bajas temperaturas.
La escasez de gas en Nuevo Laredo
El incremento del consumo se explica por el uso constante de calentadores, estufas y calentones, equipos indispensables para sobrellevar el frío.
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Esta situación se repitió en varias estaciones, pero fue más visible en la estación de Gas Elsa, ubicada en la Prolongación de la avenida Monterrey, casi esquina con la calle Lago de Chapala, al surponiente de Nuevo Laredo. En ese lugar se observaron extensas filas de vehículos con cilindros a bordo, mientras los usuarios aguardaban su turno para surtirse.
Sin embargo, la alta afluencia rebasó la capacidad de atención. La estación no logró abastecer a todos y el gas se agotó, lo que generó molestia entre quienes llevaban horas esperando y no alcanzaron a cargar.
Ante la falta del carburante, muchas personas tuvieron que trasladarse a otros expendios, con la esperanza de encontrar suministro disponible y poder llenar sus tanques antes de que el frío arreciera.
Este panorama no es nuevo. Cada vez que se registra un descenso marcado de temperatura, el consumo de gas aumenta de forma acelerada. La demanda supera a la oferta y comienza la escasez, afectando principalmente a los hogares que dependen de este combustible para cocinar y calentar sus viviendas.
Precios del carburante
En cuanto a los precios, durante la última semana de enero de 2026, del 25 al 31, los costos máximos del gas licuado de petróleo (LP) en la frontera norte permanecen regulados por la Comisión Nacional de Energía (CNE).
En Tamaulipas, para municipios fronterizos como Nuevo Laredo, Reynosa y Matamoros, los precios se ubican entre 19.10 y 19.30 pesos por kilogramo.
La combinación de frío extremo, alta demanda y distribución limitada volvió a poner en evidencia la escasez de gas en Nuevo Laredo, una situación que suele repetirse en temporada invernal y que mantiene en alerta a la población.
