Nuevo Laredo tiene nuevo obispo desde ayer: monseñor Luis Carlos Lerma Martínez, quien, en una emotiva ceremonia en la Catedral del Espíritu Santo y ante cientos de feligreses, recibió la ordenación episcopal, algo que ocurrió por primera vez en esta ciudad.
Tras dos años y tres meses, el mayor tiempo sin obispo en la Diócesis de Nuevo Laredo, luego de que Enrique Sánchez Martínez fue enviado a dirigir la Iglesia en Mexicali, la mañana de ayer Lerma Martínez tomó posesión como obispo. Este fue un largo proceso.
El Papa León XIV anunció su designación desde el 7 de octubre de 2025 y pasaron tres meses y siete días antes de su arribo y ordenación.
Te podría interesar
La familia de Lerma Martínez y feligreses de Chihuahua, así como de decenas de obispos de diversas diócesis y arquidiócesis de la República Mexicana, lo acompañaron durante su ordenación episcopal y toma de posesión de la Diócesis de Nuevo Laredo, en la Catedral del Espíritu Santo, la que se observó abarrotada, ante la llegada y nombramiento del cuarto obispo, quien fue ordenado por el nuncio apostólico Joseph Spiteri, a las 12:00 del mediodía.
Prev io a su orden ación episcopal, en la iglesia de Santo Niño, Lerma Martínez fue recibido en la puerta principal por el nuncio apostólico Joseph Spiteri; el administrador apostólico, monseñor Rogelio Cabrera López y miembros del Colegio de Consultores de la Diócesis de Nuevo Laredo, en donde se comprometió con la Iglesia Católica a realizar su profesión de fe e hizo el juramento de fidelidad ante los invitados especiales y la asamblea en general.
IMPOSICIÓN DE LAS MANOS
Tras estos actos, a las 12:00 del mediodía, Lerma Martínez expresó a la Asamblea su voluntad de cumplir las funciones del ministerio episcopal, siendo la imposición de manos, la unción con el Santo Crisma y las insignias pontificales, el paso a su ordenación.
Mientras que Joseph Spiteri entregaba los Evangelios, lo invitó a que dé la Palabra de Dios con sabiduría y perseverancia. Acto seguido, le colocó el anillo en el dedo anular de la mano derecha.
“Recibe este anillo, signo de fidelidad, y protege fielmente a la Iglesia, Esposa Santa de Dios”, le dijo el Nuncio. Lerma Martínez recibió la mitra y el báculo pastoral, signo del ministerio que ha contraído y que ahora lo compromete a guiar la Iglesia.
APAPACHADO POR NUEVO LAREDO
Previo a la ceremonia, el obispo sostuvo un encuentro con medios de comunicación, donde señaló que nunca antes había estado en Nuevo Laredo.
Sin embargo, se ha sentido apapachado por la comunidad católica, incluso desde antes de su llegada.
“Nunca había estado en Nuevo Laredo, los he empezado a conocer desde hace tres meses, me voy a ir enterando y conociendo. Vengo con un espíritu abierto para trabajar lo mejor posible. Me he sentido muy apapachado, muy bendecido”, expresó.
Hoy jueves, monseñor se reunirá por la mañana con el clero, padres, diáconos y seminaristas; por la tarde oficiará su primera misa como obispo en la Catedral del Espíritu Santo a las 7:00.
