SEDENA

Frena a cazadores el rigor de militares

Propietarios de ranchos cinegéticos locales han manifestado que la rigurosidad de autoridades militares para permitir el ingreso a cazadores con sus armas ha frenado en múltiples casos el trayecto de personas

Escrito en NUEVO LAREDO el

Propietarios de ranchos cinegéticos locales han manifestado que la rigurosidad de las autoridades militares para permitir el ingreso a cazadores -con sus armas-, ha frenado en múltiples casos el trayecto de algunas personas y su intención de obtener un trofeo de los venados de la región.

Uno de los propietarios -que pidió reservar su nombre- comentó que como cada año, esperaba la llegada de cazadores que en ocasiones anteriores habían rentado su rancho para cazar ejemplares del venado cola blanca; sin embargo, en esta ocasión no pudieron llegar, pues estos le comentaron que al intentar ingresar al país, enfrentaron problemas con la documentación y un criterio riguroso por parte de los militares.

A grandes rasgos, la problemática descrita recae en que la exhaustividad de los elementos de Sedena al comparar los documentos presentados con el registro, cuando no coinciden por alguna letra, punto u otro detalle que algunos podrían considerar como algo mínimo, se les niega el ingreso.

Otros ganaderos diversificados de la región aseguraron haber experimentado esta situación, y aunque ninguna autoridad o asociación ha brindado detalles o cuantificado la proporción de cazadores afectados, los propietarios de ranchos manifiestan que podría tratarse de una cantidad importante.

Por lo anterior, se recomienda a los cazadores o turistas cinegéticos, verificar con atención al detalle la documentación que presentarán a las autoridades.

A pesar de lo anterior, la Dirección de Turismo Municipal señaló que a un mes de concluir la temporada de cacería venado cola blanca 2025-2026, esta ya superó al año anterior que cerró con 2 mil 600 cazadores, mientras que el actual suma ya más de 3 mil.

Son más de 700 ranchos los que abren las puertas a los cazadores cinegéticos, en un mayor volumen de mexicanos, con hasta un 60 por ciento del total.