NOSTALGIA

Billares icónicos de Nuevo Laredo que cerraron sus puertas

Escrito en NUEVO LAREDO el

Sin duda alguna recordar es vivir, y hay lugares que al pasar por allí nos remontan a otra época, pues siempre regresas a donde fuiste feliz y esto no necesariamente tiene que ser de forma física, sino que puede ser en la imaginación.

Hoy hablaremos sobre los billares icónicos de Nuevo Laredo en los que más de uno pasaron horas de sana diversión hace unos ayeres en compañía de amigos, familiares y parejas.

Azteca

Ubicado en el céntrico crucero de Washington y Jesús Carranza, era un punto de reunión tradicional para los grupos de amigos que querían quitarse un poco de desestrés por el trabajo o la escuela, jugando mientras se disfrutaba de tu cerveza favorita bien fría.

Madero

En el oriente de esta ciudad fronteriza, sobre el cruce de la avenida del mismo nombre y calle Comonfort, el Madero se llenaba de aficionados al billar, quienes hacían sus mejores tiros al mismo tiempo que escuchaban su música favorita.

Uno de los asiduos asistentes a este negocio era Ricardo “Tampi” Martínez Rocha, quien nos comparte una de las tantas anécdotas allí vividas.

"El Tampi (derecha)", con su amigo Juan Rodríguez

No salíamos de allí, allí conocí a “la Chicha”, “el Pichón”, “el Pompis”, muchos venían del otro lado, allí hacíamos carne, veíamos juegos de futbol con el tremendo “Negro (propietario)”, que a veces nos corría porque no nos queríamos ir después de que cerraba

El Tío

Volviendo al primer cuadro de la ciudad, El Tío era un punto de reunión para los amantes de este bello y sano deporte. En Mina y Reynosa, no era raro verlo atestado de clientes, algunos esperando en la barra a que se desocupara una mesa para sacar la magia con el taco, mientras tomaban su bebida favorita en medio de una amena plática.

La Potra Wayna

Uno de los tantos escenarios de emocionantes torneos entre los mejores billaristas tanto de Nuevo Laredo como de la ciudad hermana Laredo, Texas,  era la Potra Wayna, donde se llevaban a cabo reñidos encuentros sobre el paño con finales y volteretas espectaculares.

Uno de los protagonistas de estas épicas batallas es el talentoso Eduardo “Walo” Arriazola.

Eduardo "Walo" Arriazola (centro, camisa de cuadros)

En la segunda temporada que entré a los torneos quedé en primer lugar de juegos ganados, hace como unos 20 años, cuando yo tenía como 23, 24 años. Algunas de las partidas fueron en la Potra

Montecarlo

Con nombre de casino europeo, lo hallabas sobre la calle Galeana, entre González y Canales, segunda planta. Tenía gran cantidad de clientes que trabajaban en el centro, quienes acudían a beber unos tragos antes de tomar uno de los tantos camiones que tenían las cercanías como punto de partida. A los de carrera larga que no contaban con vehículo, a unos cuantos pasos podían abordar un taxi de la plaza Hidalgo.

Los anteriores son sólo unos cuantos de los billares en donde se acumularon miles de horas de diversión para los habitantes de esta ciudad, algunos de los cuales ahora residen en otras latitudes o fallecieron, ¿de qué otro te acuerdas?