El Cadillac Bar fue un lugar icónico que atrajo al turismo nacional y extranjero por décadas, donde se disfrutaba con bebidas de su preferencia.
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Los antecedentes datan de tiempo atrás, pues en 1884 existió un jacal grande y ahí celebraban bailes en la época; después Tomás O’Connor compró la manzana y edificó su residencia.
El Cadillac Bar
Con el tiempo fue rentada a Luis Bovadilla Souza, nacido en Guadalajara, Jalisco en 1855, hijo del militar Luis Bovadilla y Ángela Souza; se casó el 1 de enero de 1883 en esta ciudad con Ángela Razin Gómez, originaria de Tulancingo, Hidalgo, nacida en 1863, cuyos padres fueron Adolfo Razin y María Guadalupe Gómez. Los hijos de este matrimonio fueron Luis, Angelina y Guillermo.
El 19 de febrero de 1913, don Luis instaló el Hotel Bovadilla y en el sitio se celebró la Junta Nacional Revolucionaria. Fue quemado cuando el Ejército Mexicano incendió Nuevo Laredo, el 24 de abril de 1914.
Fue reacondicionado y el 16 de septiembre se abrió un restaurante con el nombre de Caballo Blanco y funcionó como casino de juego; los socios fueron Mauro Cipriano y Mauricio González Hinojosa, desde el 28 de diciembre de 1925.
Un incendio provocado por una estufa de gas lo destruyó; en ese mismo lugar, un año después, Mayo Bessan abrió el Cadillac Bar y en 1929 lo pasa a su yerno Garner Porter.
En 1979, lo tomaron los señores Ramón Salido Longoria y Octaviano L. Longoria, y en 1987 lo pasaron al Sindicato de Meseros; una ubicación más donde estuvo, fue en avenida Matamoros y calle Victoria