Hace 15 años, el 19 de marzo de 2004, Roberto Mora cerró la edición del periódico El Mañana de Nuevo Laredo, poco después de la medianoche.
Satisfecho de un día más de labores, y con el trabajo periodístico terminado, abordó su camioneta rumbo a su casa. Esa fue la última edición que realizó.
Hoy, 15 años después, al entrar a la redacción del periódico El Mañana, junto a una puerta de madera, aparece una placa y una fotografía tamaño poster.
En la imagen un hombre joven, a principios de sus 40 años, delgado, con lentes redondos, sonríe a la cámara. Su foto es adornada con cariñosas palabras de despedida en una placa protegida por un cristal. Es la última imagen recordada de Roberto J. Mora García.
La placa que sirve como homenaje al periodista se encuentra en la entrada a la oficina de la dirección editorial del periódico El Mañana de Nuevo Laredo, esta ciudad donde ejerció el periodismo con libertad, con valor, con altos estándares periodísticos. En esta ciudad es donde perdió la vida Roberto.

“Fue un amigo entrañable, un director editorial brillante, y un buen ser humano. Padre cariñoso, maestro excepcional, periodista honesto y sin temor. En cada área sobresalió”, reza la placa.
Para los periodistas más jóvenes, es quizá la única referencia que tienen del director editorial asesinado el 19 de marzo de 2004.
Roberto nació en Saltillo, Coahuila, en 1962. Estudió en el ITESM de Monterrey y fue reportero, editor y director en diversos medios del noreste. Trabajó para El Norte, El Porvenir y otros medios regionales.
Cuando llegó como director editorial a El Mañana de Nuevo Laredo, la frontera era muy distinta. Los estadounidenses cruzaban a México para venir a divertirse, a comer, de compras y a visitar a familiares. Fue la época antes del 11 de septiembre de 2001. Después de los atentados, Nuevo Laredo cambió. La frontera se cerró, el turismo se desplomó.
Roberto fue un severo crítico de las administraciones de Tomás Yarrington Ruvalcaba, gobernador del Estado en ese entonces, y de José Manuel Suárez López, presidente municipal en el Ayuntamiento.
En sus editoriales y en las investigaciónes que él encabezó denunció desde la inseguridad en la frontera, las personas afectadas y la corrupción política.
Roberto era un hombre de palabra, de letras, de ideas que le gustaba debatir, defender su postura, buscar la verdad a través de las entrevistas, de los testimonios, de la reconstrucción de hechos.
“Hay que buscar la carnita, lo periodístico”, decía a sus compañeros.
EL CRIMEN
Roberto fue asesinado al llegar a su casa, después de cerrar la edición del periódico.
A unos metros de su domicilio fue encontrada su camioneta abierta, mal estacionada, y de acuerdo a los peritajes, sin huellas claras de ningún tipo, ni siquiera de la víctima.
El cuerpo de Roberto Mora fue acuchillado decenas de veces.
“Una semana después, el 26 de marzo, la policía detuvo al presunto asesino material, un joven de 23 años de nombre Mario Medina Vázquez, estadounidense, y a su presunto cómplice, Hiram Oliveros Ortiz, de 28 años, mexicano. Eran vecinos de Roberto Mora García”, relata el documento Comisión En Memoria.
La Comisión En Memoria, sin precedentes en la historia del periodismo en México, está compuesta por seis organizaciones, tres de ellas nacionales y dos internacionales: Centro de Estudios Fronterizos y de Promoción de los Derechos Humanos (CEFPRODHAC, Reynosa, Tamaulipas), el Centro de Periodismo y Ética Pública (CEPET, México), Libertad de Información México (LIMAC), PEN Club (Capítulo México) y Periodistas Frente a la Corrupción (Probidad, organización latinoamericana con sede en El Salvador).
TORTURAS E IRREGULARIDADES
El 13 de mayo de 2004, el ciudadano estadounidense Mario Medina, uno de los presuntos autores, fue asesinado de 88 puñaladas en el interior del Penal de Nuevo Laredo. El día que Mario Medina fue asesinado en prisión, la cadena Univisión transmitió las acusaciones de Mario donde aseguró ser inocente y que fue torturado para declararse culpable.
El Consulado de EU en México protestó pues había solicitado que se mantuviera a Mario Medina en un área separada, pues temía por su vida. El procurador de Tamaulipas, Francisco Cayela renunció al día siguiente del crimen de Medina.
Hiram Oliveros, otro de los acusados y pareja de Mario, fue puesto en libertad años después por falta de elementos, ya que según el juez, el principal acusado había muerto.
El gobierno del entonces gobernador Tomás Yarrington, se encargó de desprestigar a través de la fiscalía a la víctima.
CNDH REVELA ANOMALÍAS
La Comisión Nacional de Derechos Humanos, que también revisó el caso, emitió un documento donde señala anomalías en el proceso que involucra a autoridades locales.
Sin embargo, su trabajo periodístico como líneas de investigación fueron hechas a un lado por las autoridades locales, quienes presentaron a dos vecinos del periodista como presuntos responsables.
La Comisión Estatal de Derechos Humanos a cargo entonces de Rafael Torres Hinojosa, emitió un reporte, el cual fue impugnada por El Mañana ante la CNDH.
La CNDH emitió el oficio QVG/DG/14509, con el expediente 2005/141/TAMA/5/I, en el cual hace recomendaciones a la Comisión Estatal, y pide que se consideren algunas irregularidades señaladas por la Comisión En Memoria, en el que concluyen los siguientes : Omisiones en las investigaciones y los procedimientos de la Procuraduría Estatal de Tamaulipas, presunta tortura a los inculpados, fallas del visitador de la Comisión Estatal de los Derechos Humanos, inconsistencias en las averiguaciones.
Algunas irregularidades -publicadas por medios nacionales como Proceso- señaladas por la Comisión En Memoria y que consignó a la CNDH son:
–El arma del homicida no coincide con las heridas presentes en el cuerpo de la víctima.
–La policía mantuvo a los detenidos aislados e incomunicados y sólo los presentó ante el Ministerio Público cuatro horas después. Medina y Oliveros acusaron posteriormente a los agentes de haberlos torturado para que confesaran el crimen.
–La comisión “En Memoria” tiene grabaciones en video que muestran que el representante de la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Tamaulipas, José Homero Rodríguez Flores, estuvo presente en el interrogatorio y confesión del presunto asesino, y a pesar de que estuvo al tanto de la tortura de Mario Medina no protestó. También su abogado defensor, Hugo Barrera Garza, asumió una actitud sospechosa y fue despedido por los familiares.
–Se permitió la liberación sospechosa de un implicado, Raúl Eduardo Coss García, detenido en Mexicali, Baja California.
–El entonces procurador de Tamaulipas, Francisco Cayuela Villarreal, informó públicamente que había sido encontrada sangre de la víctima en el departamento de Mario Medina e Hiram Oliveros. El peritaje de la Procuraduría demostró que no era cierto. Cayuela Villarreal renunció después de que apareciera el cuerpo asesinado de Mario Medina.
–Hasta el momento, las autoridades no han ahondado en otras líneas de investigación, relacionadas con el trabajo periodístico de Roberto Mora y las denuncias que realizó en su columna sobre vínculos entre el narcotráfico y políticos tamaulipecos, y publicaron medios como Proceso en base a los documentos de CNDH y Comisión en Memoria.
“El asesinato de Roberto Mora nos marcó a toda la familia del periódico El Mañana. No sólo le quitaron la vida, sino que lo desprestigiaron a través de medios pagados por el gobierno de Tamaulipas. No quiero pensar el dolor que deben sentir su esposa e hijo”, expresó Ninfa Cantú, amiga de Roberto y directiva del periódico.
Para El Mañana la investigación de Roberto no está concluida y la impunidad ha imperado en este caso.
SITUACIÓN ACTUAL
Ninfa Cantú Deándar, directiva de El Mañana de Nuevo Laredo, acompañada por personal de esta empresa, presentó inconformidades ante la CNDH. En enero de 2019, la CNDH consideró válidas las denuncias presentadas por El Mañana y pidió al gobierno de Tamaulipas reabriera el caso y reconociera irregularidades.
La CNDH mantiene el caso abierto y próximamente dará su postura de acuerdo a la respuesta que dé el estado.
Roberto Mora, el maestro, el amigo, siempre será recordado.
EN MEMORIA DEL PERIODISTA Y AMIGO
El crimen contra el director de El Mañana mantiene abierta una investigación en la CNDH por irregularidades cometidas durante el gobierno de Yarrington.
Roberto Mora fue un valiente periodista, un padre maravilloso y un gran amigo.
124 periodistas asesinados en el país: Artículo 19
De 2000 a la fecha, ARTICLE 19 ha documentado el asesinato de 124 periodistas en México, en posible relación con su labor periodística. Del total, 115 son hombres y 9 son mujeres.
De estos, 47 se registraron durante el mandato anterior del presidente Enrique Peña Nieto y 4 en el actual de Andrés Manuel López Obrador.
El gobierno de Javier Duarte, que comenzó en diciembre de 2010 y finalizó el 30 de noviembre de 2016, ha sido el más letal para los comunicadores: 17 periodistas asesinados (incluyendo el asesinato del periodista Rubén Espinosa). Veracruz permanece con el mayor registro de asesinatos de periodistas por entidad, con 26.
El último caso es el de Santiago Barroso, asesinado el 15 de marzo de 2019, en San Luis Río Colorado, Sonora.