El testimonio más personal de Emma Coronel sobre su relación con Joaquín 'El Chapo' Guzmán salió a la luz con el estreno del documental Casada con El Chapo: Emma Coronel habla, lanzado el 28 de noviembre de 2025.
En esta producción, la exreina de belleza reconstruye cómo inició su vínculo con el capo, los encuentros que marcaron su historia y la forma en que la relación evolucionó en medio de la clandestinidad.
Un encuentro que comenzó sin saber quién era
Uno de los aspectos más sorprendentes de su relato es que, según explica, en un inicio no sabía quién era Guzmán. Coronel aseguró que creció en un entorno aislado en Durango, sin acceso a televisión ni a información constante.
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Siempre que lo digo, dicen: ‘No, ¿cómo no vas a saber?’… ¡Yo no tenía tele! Carajo, pues, ¿dónde yo lo iba a ver?
El primer acercamiento ocurrió cuando tenía 17 años, durante una fiesta vinculada al certamen Reina de la Feria del Café y la Guayaba. Fue ahí donde, según recuerda, le presentaron a un hombre que simplemente se identificó como Joaquín. Con el paso del tiempo, los encuentros se repitieron y lo que comenzó como una interacción casual evolucionó hacia una relación más cercana.
De la atracción al vínculo formal
Coronel relató que la relación se fue fortaleciendo gradualmente, influida en parte por la diferencia de edad. Describió a Guzmán como una persona que le resultó atractiva desde el inicio.
Está muy guapo, interesante, energético. Fue lo que hizo que llamara mi atención.
Sin embargo, aclaró que el vínculo se formalizó hasta después de alcanzar la mayoría de edad, alrededor de 2007. A pesar de que públicamente se les considera esposos, puntualizó que nunca existió un matrimonio legal.
Fue una boda simbólica. No nos casamos por lo civil. Sencilla, en mi rancho, con mi familia, música, mi pastel.
Una relación marcada por el secreto
Con el avance del romance, la dinámica cambió radicalmente. Coronel describió un entorno de estrictas medidas de seguridad para evitar que las autoridades pudieran ubicar al líder del Cártel de Sinaloa.
Sabía que era un blanco de seguimiento… tenía que dejar todos mis teléfonos en mi casa… salir en un carro, entrar a una tienda, salir por la puerta de atrás, subirme a otro carro… después volar en avionetas.
También mencionó el uso de pistas clandestinas en ranchos de Durango, lo que refleja el nivel de precaución que rodeaba cada encuentro. La relación, según su testimonio, estuvo definida por la discreción y el riesgo constante.
Entre recuerdos y distancia emocional
En su relato, Emma Coronel distingue entre la figura pública de Joaquín 'El Chapo' Guzmán y su vida privada. Aseguró que, en la intimidad, él tenía gustos cotidianos como ver telenovelas, cantar o cocinar. Aunque reconoció conservar recuerdos positivos, dejó claro que no busca cambiar la percepción pública del capo ni “pintarlo como un ángel”.
Su testimonio ofrece una mirada distinta a una historia ampliamente conocida, mostrando el contraste entre el inicio de una relación marcada por el enamoramiento y su evolución hacia una vida envuelta en secreto, riesgos y consecuencias.
