La conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum volvió a colocar en el centro del debate una de las apuestas más ambiciosas de su administración: la transformación del sistema de salud. Esta vez, el anuncio giró en torno a la futura Credencial del Servicio Universal de Salud, un documento que no solo servirá para atención médica, sino también como identificación oficial en distintos ámbitos. Durante la exposición, el subsecretario Eduardo Clark García adelantó que esta credencial será mucho más que un documento clínico.
Servirá para un uso con el gobierno, un uso con privados, para ir al banco, para sacar un servicio de luz o agua; podremos identificarnos con esta credencial.
Acceso directo a programas sociales
Uno de los puntos clave es que la credencial también funcionará como requisito para integrarse a programas de la Secretaría de Bienestar. Esto busca simplificar trámites y reducir la burocracia, al concentrar en un solo documento la identidad del ciudadano dentro del sistema de salud y su elegibilidad para apoyos sociales. La medida apunta a fortalecer la coordinación entre dependencias y mejorar la eficiencia en la entrega de beneficios.
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Las autoridades señalaron que la credencial será implementada de forma paulatina, en paralelo con los carnets del Instituto Mexicano del Seguro Social y el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado.
Este proceso gradual permitirá adaptar los sistemas actuales y evitar interrupciones en la atención médica de millones de usuarios. Además, se prevé que el nuevo documento unifique criterios de identificación dentro del sistema nacional de salud.
Servicios universales: el eje del nuevo modelo
Como parte de esta estrategia, el gobierno federal también detalló los servicios que serán garantizados de manera universal. Entre ellos destacan la atención a urgencias, embarazos de alto riesgo, infartos y eventos cerebrovasculares, así como el diagnóstico y tratamiento de enfermedades como cáncer de mama.
También se contempla la continuidad de tratamientos complejos como insuficiencia renal, trasplantes y cáncer, además de la vacunación universal y consultas de atención primaria con medicamentos incluidos. Con este modelo, la administración de Sheinbaum busca consolidar un sistema de salud más accesible, integral y eficiente, donde la nueva credencial funcione como una llave única para garantizar derechos y servicios en todo el país.
