La captura de Erika María “N” en territorio venezolano marca el fin de una búsqueda internacional que duró días. La mujer, señalada como la presunta responsable del feminicidio de su nuera, la exreina de belleza Carolina Flores Gómez, desplegó una estrategia de evasión que la llevó a cruzar varias fronteras tras el crimen ocurrido en una de las zonas más exclusivas de la Ciudad de México.
Del crimen en Polanco a la fuga internacional
La reconstrucción de los hechos sitúa el inicio de esta historia en un departamento de la zona de Polanco, en la alcaldía Miguel Hidalgo. El 15 de abril de 2026, poco después de las 11:00 horas, las cámaras de seguridad captaron el momento en que Erika María ingresó al domicilio de su hijo. La sospechosa confiesa haber viajado por carretera desde Ensenada, Baja California, algo que causó asombro ya que atravesó más de 2,800 kilómetros, lo que implica una travesía de casi 96 horas al volante para cometer el femicidio.
Ese mismo día, la agresora disparó contra la exreina de belleza. Tras consumar el asesinato, Erika María “N” comenzó su huida. Su estrategia fue veloz y utilizó Panamá como puente para llegar a Caracas, Venezuela, donde ingresó el 16 de abril, apenas 24 horas después del crimen. Esta rapidez le dio una ventaja crucial, ya que cuando la Fiscalía de la CDMX llegó al departamento de Polanco el 17 de abril para recolectar evidencias, donde hallaron casquillos balísticos y confirmaron que Carolina murió por impactos de bala en la cabeza, la presunta feminicida ya estaba en Sudamérica.
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Además, pudo cruzar fronteras sin contratiempos porque la alerta internacional de captura no fue emitida por las autoridades capitalinas sino hasta el 27 de abril.
La detención de Erika María “N” en Venezuela
El rastreo de inteligencia llegó a su fin el miércoles 29 de abril de 2026. Tras varios días de permanecer prófuga, Erika María “N” fue localizada en Caracas, Venezuela. La operación fue un esfuerzo conjunto entre el Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (CICPC) de dicho país y la Interpol.
Ante la ausencia de una orden internacional inmediata, las autoridades mexicanas advirtieron a Venezuela sobre la inminente llegada de Erika María Guadalupe Herrera Coriand. Debido a que la ficha de Interpol aún no estaba vigente, la policía venezolana utilizó una táctica estratégica para no dejarla escapar: tras interceptarla y provocar una discusión en la que ella se resistió, procedieron a arrestarla bajo el cargo de "desacato".
Esta figura legal permitió mantenerla bajo custodia preventiva por 48 horas, tiempo suficiente para que llegara la notificación formal por el feminicidio. Pese a que la acusada negó los cargos y cuestionó la jurisdicción de la detención, hoy permanece recluida en una celda de Interpol en Caracas.
El proceso de extradición a México
Tras la captura, se han iniciado formalmente los trámites para que la acusada sea entregada a las autoridades de la Ciudad de México. El proceso de extradición implica una coordinación estrecha entre las cancillerías y fiscalías de México y Venezuela. Una vez que se completen los protocolos legales y de seguridad, Erika María será trasladada en un vuelo oficial hacia territorio mexicano.
A su llegada, se le notificará la orden de aprehensión vigente por el delito de feminicidio. La Fiscalía General de Justicia de la CDMX (FGJCDMX) ha reiterado que cuenta con las pruebas necesarias para buscar la vinculación a proceso y garantizar que el crimen no quede impune.
Memoria de un caso que conmocionó a la CDMX
El feminicidio de Carolina Flores Gómez, de 27 años, causó una profunda indignación no solo por la violencia del acto, sino por el perfil de la víctima y la presunta responsable. Carolina era una reconocida exreina de belleza y madre de una menor de 8 meses, quien quedó en el centro de una disputa familiar tras el asesinato.
Desde el primer día, la familia de Carolina señaló directamente a su suegra, describiendo una relación tensa y conflictiva. El hallazgo del cuerpo en el departamento de Polanco desató una investigación que hoy, con la detención de Erika María “N”, entra en su etapa crucial para obtener justicia por la muerte de la joven.
