La presencia de presuntos agentes de la CIA en un operativo en Chihuahua ha encendido un nuevo foco de tensión tras las revelaciones de la fiscal Wendy Paola Chávez Villanueva, quien confirmó que los extranjeros sí estuvieron en el lugar donde se halló un narcolaboratorio, pero sin participar directamente en la operación.
El caso, que también involucra la muerte de dos ciudadanos estadounidenses, contradice la versión del exfiscal César Gustavo Jáuregui Moreno y abre nuevas interrogantes sobre la coordinación entre autoridades mexicanas y extranjeras.
Presencia sin autorización oficial
De acuerdo con la fiscal, los cuatro individuos de origen extranjero no fueron notificados ni autorizados por los mandos superiores de la Agencia Estatal de Investigación (AEI), lo que coloca su participación bajo investigación.
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La funcionaria detalló que ya se solicitó información al gobierno de Estados Unidos para esclarecer su identidad y funciones. Este punto es clave, pues no existe registro de que el director de la AEI, Pedro Oseguera Cervantes, hubiera informado a sus superiores sobre su presencia.
Así operaron: civiles, sin armas y con discreción
Las primeras indagatorias revelan que los agentes viajaban vestidos de civil, sin insignias ni armas, y con el rostro cubierto la mayor parte del tiempo.
Según testimonios, se integraron al convoy desde su salida en la ciudad de Chihuahua, acompañando al director de la AEI y a su equipo de seguridad. Sin embargo, no participaron en reuniones clave, como la sostenida con mandos militares en Guachochi, ni en la planeación o ejecución del operativo.
Hasta este momento, no existe ningún indicio que permita suponer que durante el operativo las personas de origen extranjero se presentaron o actuaron como agentes de alguna institución.
Hallazgo del narcolaboratorio y operativo conjunto
El operativo derivó en el hallazgo de uno de los laboratorios de metanfetaminas más grandes registrados en el país, ubicado en la región serrana del municipio de Morelos.
La movilización inició el 16 de abril con un convoy de aproximadamente 40 elementos de la AEI, que posteriormente se coordinó con fuerzas de la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA). Tras varios desplazamientos y rastreos, el laboratorio fue localizado el 18 de abril por la mañana. La Fiscalía estatal notificó de inmediato a la Fiscalía General de la República (FGR) para el resguardo del sitio.
Accidente mortal y contradicciones clave
El caso tomó un giro trágico tras un accidente ocurrido el 19 de abril, cuando un vehículo del convoy cayó a un barranco, provocando la muerte del director de la AEI, un escolta y dos civiles extranjeros. De acuerdo con las investigaciones, estos últimos fueron identificados como presuntos ciudadanos estadounidenses vinculados con la Embajada de Estados Unidos, aunque su rol oficial no ha sido confirmado.
Este hecho contradice la versión inicial del exfiscal Jáuregui Moreno, quien aseguró que los extranjeros habían sido recogidos de manera casual durante el trayecto. Las autoridades continúan con las investigaciones en coordinación con instancias federales, mientras crece el debate sobre la legalidad, transparencia y límites de la cooperación internacional en operativos de seguridad dentro del país.
