Una intensa movilización de cuerpos de auxilio se registró en el sector Rinconada Colonial, en Apodaca, Nuevo León, luego de que una mujer de la tercera edad escalara varios metros de una torre de alta tensión como forma de protesta.
El hecho generó alarma entre vecinos y autoridades, ya que la estructura representaba un riesgo extremo. Desde las alturas, la mujer gritaba consignas en las que exigía justicia, visiblemente afectada por una situación personal que, según sus primeras declaraciones, la llevó a tomar esta drástica decisión.
Conflicto familiar detrás del acto extremo
De acuerdo con lo expresado por la propia mujer, su protesta estaría relacionada con un presunto conflicto patrimonial con su hija y su yerno. Aseguró que ambos habrían afectado sus propiedades y su estabilidad económica, situación que detonó su desesperación.
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Este tipo de conflictos, especialmente en adultos mayores, suelen escalar cuando no encuentran canales efectivos de solución, lo que puede derivar en acciones de alto riesgo como la ocurrida en este caso.
Rescate a contrarreloj evita tragedia
La intervención oportuna de los Guardias de Proximidad, en coordinación con Bomberos y Protección Civil de Apodaca, fue clave para evitar un desenlace fatal. Los rescatistas utilizaron un vehículo con “pluma” de la Secretaría de Servicios Públicos para alcanzar a la mujer y descenderla de manera segura. Tras varios minutos de tensión, lograron ponerla bajo resguardo en tierra firme, sin que presentara lesiones.
El operativo fue seguido con preocupación por habitantes de la zona, quienes temían lo peor ante la peligrosidad de la estructura.
Recibirá apoyo psicológico y legal
Tras el rescate, autoridades municipales informaron que la mujer no será sancionada por su acción. En cambio, se determinó canalizar su caso al DIF de Apodaca, donde recibirá atención psicológica y asesoría legal. El objetivo es brindarle herramientas para enfrentar su situación de manera segura y formal, evitando que vuelva a recurrir a medidas extremas. Este caso también pone en evidencia la necesidad de reforzar redes de apoyo para adultos mayores que enfrentan conflictos familiares o patrimoniales.
El episodio dejó claro que, detrás de actos desesperados, existen historias que requieren ser escuchadas y atendidas, y que una intervención a tiempo puede cambiarlo todo.
