El 25 de marzo, a las 14:20 de la tarde, se registró el colapso de una presa de jales en la mina Santa Fe, ubicada en El Rosario. La mina, operada por Industrial Minera Sinaloa, sufrió una falla estructural que provocó una avalancha de lodo hacia los túneles. Al momento del accidente, 25 trabajadores se encontraban en el interior. En una reacción inmediata, 21 lograron evacuar la zona por sus propios medios, mientras cuatro quedaron atrapados, lo que activó un operativo de rescate urgente.
En las primeras horas, autoridades federales y estatales desplegaron equipos encabezados por la Coordinación Nacional de Protección Civil, con apoyo de la Secretaría de la Defensa Nacional, la Secretaría de Marina y la Comisión Federal de Electricidad.
Durante los días siguientes, los rescatistas lograron localizar y extraer con vida a dos de los trabajadores atrapados, lo que mantuvo la expectativa de un desenlace favorable. Sin embargo, el 8 de abril se confirmó el primer hallazgo sin vida dentro de la mina. Con el paso de las semanas, las labores continuaron de forma ininterrumpida hasta que, tras 33 días de búsqueda, se localizó al último minero desaparecido a las 2:15 horas (tiempo del Pacífico), cerrando así el operativo.
Te podría interesar
¿Quiénes eran los mineros fallecidos y sobrevivientes?
El accidente en la mina Santa Fe dejó un saldo de dos trabajadores fallecidos y dos rescatados con vida, cuyos perfiles reflejan la movilidad laboral del sector minero en México.
Entre los sobrevivientes se encuentran José Alejandro Cástulo Colín, de 44 años, originario de Angangueo, Michoacán, y Francisco Zapata Nájera, de 42 años, de Papasquiaro, Durango. Ambos lograron ser rescatados tras quedar atrapados en los primeros momentos del derrumbe.
En contraste, las víctimas mortales fueron Abraham Aguilera Aguilera, localizado sin vida el 8 de abril, y Leandro Isidro Beltrán Reséndiz, de 54 años, originario de Zimapán, Hidalgo, quien fue encontrado sin vida 33 días después del accidente. Estos trabajadores representan a miles de personas que se desplazan entre estados para laborar en minas, enfrentando condiciones complejas y, en ocasiones, de alto riesgo.
Operativo de rescate en la mina Santa Fe: cifras y participación
El rescate en la mina Santa Fe se convirtió en uno de los operativos más grandes en la historia reciente de Sinaloa, con la participación de 389 elementos. Las labores incluyeron la intervención de la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA), la Secretaría de Marina (SEMAR), la Coordinación Nacional de Protección Civil y la Comisión Federal de Electricidad (CFE).
Las condiciones dentro de la mina complicaron las tareas, acumulación de lodo, riesgo de nuevos derrumbes y visibilidad limitada. A pesar de ello, los equipos mantuvieron labores continuas durante más de un mes.
El punto que podría explicar la tragedia en Sinaloa
Especialistas han señalado que el colapso pudo originarse por una falla en la impermeabilización de la presa de jales, lo que habría permitido filtraciones y debilitamiento estructural. Sin embargo, hasta el momento no existe un informe oficial definitivo. El caso ha puesto en la agenda pública la discusión sobre seguridad minera en México, particularmente en operaciones vinculadas a grandes empresas como Grupo México.
Las historias de Abraham Aguilera Aguilera y Leandro Isidro Beltrán Reséndiz, junto con la supervivencia de José Alejandro Cástulo Colín y Francisco Zapata Nájera, evidencian los riesgos inherentes a esta actividad.
El desenlace, tras 33 días de búsqueda, marca el cierre de una emergencia que mantuvo en vilo a la comunidad de El Rosario y al país entero, dejando lecciones sobre prevención, respuesta y responsabilidad en la industria minera.
