Lo que parecía una imagen de postal del feminismo solidario terminó convertido en el momento más viral y contradictorio de las marchas del 8 de marzo en Tlaxcala. Un hombre, que se integró al contingente con el torso descubierto y consignas pintadas en el cuerpo, fue desenmascarado y expulsado de la movilización por una mujer que lo señaló públicamente como deudor alimentario.
El sujeto marchaba acompañado de su actual novia, quien con evidente orgullo lo llevaba atado de las manos con una cuerda, en un acto que buscaba simbolizar la rendición simbólica del "hombre aliado" ante la lucha feminista, y con el pecho marcado con las consignas "Me callo para que ellas hablen" en la espalda y "No machismo". La imagen causó admiración entre algunas asistentes... hasta que la escena se rompió por completo.
Descubren al deudor alimentario
Al llegar a la explanada del Palacio de Gobierno, una mujer se acercó al contingente, lo encaró y lanzó una denuncia que estremeció a las presentes:
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"Tiene un hijo conmigo. ¿Sabes cuántos años tiene? Nueve. ¿Sabes cuántos años llevo peleando en el juzgado?" , gritó frente a decenas de testigos, según quedó captado en videos que rápidamente se viralizaron.
El hombre intentó justificarse, pero el grito colectivo no se hizo esperar: "¡Puto, maricón!", le respondió una de las asistentes, mientras el resto del contingente comenzó a corear "¡Fuera, fuera!" hasta lograr su expulsión del lugar.
La doble cara del "aliado"
El incidente puso sobre la mesa una discusión incómoda pero necesaria: la contradicción de aquellos que se muestran como aliados del feminismo en público, pero ejercen violencia contra las mujeres en el ámbito privado.
En este caso, el hombre no solo enfrenta una denuncia por violencia económica (al evadir el pago de la pensión alimenticia de su hijo durante años) sino que también habría incurrido en violencia vicaria, al usar a su propio hijo como instrumento de daño contra la madre .
La escena del hombre atado por su novia, que hasta minutos antes parecía una performance de apoyo, se transformó en un símbolo amargo de cómo el performance puede ocultar realidades mucho más complejas y dolorosas.
Saldo blanco pese al altercado
A pesar del tenso momento, la jornada conmemorativa del 8M en Tlaxcala concluyó sin mayores incidentes. El gobierno estatal, encabezado por la gobernadora Lorena Cuéllar Cisneros, informó a través de un comunicado oficial que la movilización finalizó con saldo blanco .
El caso, sin embargo, sigue dando de qué hablar en redes sociales, donde se ha convertido en un ejemplo de cómo los espacios feministas también son territorios de exigencia y rendición de cuentas, incluso para quienes aparentan estar del lado correcto de la historia.
