El aumento del precio del tomate, que en mercados y supermercados de México alcanza hasta 50 pesos por kilo, está directamente relacionado con los aranceles impuestos por Donald Trump a este producto de exportación.
La medida, aplicada en julio de 2025, impactó la producción nacional, redujo la oferta y terminó encareciendo un alimento básico en la dieta diaria. Los aranceles al jitomate mexicano, el nombre de Trump y el precio final al consumidor explican buena parte del ajuste que hoy resienten los hogares.
La razón por la que el tomate se vende hasta en 50 pesos en la frontera
De acuerdo con el Consejo Nacional Agropecuario (CNA), el gravamen de 17 por ciento impuesto por Estados Unidos al jitomate proveniente de México alteró la planeación de las cosechas y desincentivó la siembra. El resultado fue un menor volumen disponible en el mercado interno y un aumento sostenido de precios durante los primeros meses de 2026.
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En su momento, Donald Trump justificó la decisión al señalar que buscaba proteger a los agricultores estadounidenses, particularmente a los productores de Florida, quienes presionaron para que se aplicara la medida. El Departamento de Comercio de Estados Unidos señaló en un comunicado que el arancel permitiría a los agricultores locales competir en condiciones más equilibradas frente a las exportaciones mexicanas.
Sin embargo, desde México se advirtió que la política comercial tendría efectos adversos. La entonces presidenta electa, Claudia Sheinbaum, subrayó que la imposición de aranceles no solo afectaría a los productores mexicanos, sino también a los consumidores estadounidenses, al generar distorsiones en el mercado y encarecer el producto.
El impacto se hizo evidente meses después. Jorge Esteve Recolons, presidente del CNA, explicó que los agricultores mexicanos ajustaron sus decisiones de siembra al perder rentabilidad. Ante precios castigados por el arancel, muchos optaron por reducir la producción de tomate o cambiar a otros cultivos.
“El productor planea con anticipación. Si los números no salen, simplemente no siembra”, explicó. Esa decisión, tomada en el ciclo previo, se reflejó en una caída de la oferta disponible en el mercado actual, lo que presionó los precios al alza.
¿Cuánto aumentó el tomate en marzo?
El encarecimiento fue significativo. Según el CNA, el precio de la caja de tomate pasó de alrededor de 8 dólares a niveles cercanos a 50 dólares, como consecuencia directa de la menor producción. Este ajuste terminó trasladándose al consumidor final tanto en México como en Estados Unidos.
¿Cuál es el precio del tomate en la frontera?
Datos de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) y del Sistema Nacional de Información e Integración de Mercados (SNIIM) indican que, durante marzo, el kilo de tomate se vendió en promedio entre 30 y 55 pesos, un rango que confirma la presión sobre los precios de alimentos frescos.
El alza también tuvo efectos en los indicadores macroeconómicos. Durante la primera quincena de marzo, la inflación en frutas y verduras se aceleró a 8.34 por ciento, según cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), impulsada en parte por el aumento en el precio del jitomate.
¿Cómo afectaron los aranceles al tomate?
Aunque al inicio los productores mexicanos absorbieron el costo del arancel y evitaron trasladarlo de inmediato al mercado estadounidense, el ajuste productivo terminó afectando a ambos países. Con menos jitomate disponible, el precio subió y el impacto regresó al consumidor, un efecto que el sector describe como un “rebote” del propio arancel.
El tomate, al tener ciclos de producción cortos, permite reacciones rápidas, pero el CNA advirtió que la recuperación no será inmediata. La reducción en la siembra se dio en pocos meses, pero restablecer el equilibrio entre oferta y demanda tomará más tiempo, por lo que los precios elevados podrían mantenerse en el corto plazo.
