La cotización del dólar en México, el peso mexicano y el desempeño de los mercados financieros se movieron con tono positivo este martes 10 de marzo de 2026.
El peso mexicano se apreció 0.15 por ciento y concluyó la sesión en 17.57 unidades por dólar, en un entorno de menor nerviosismo global que favoreció a las monedas emergentes.
Trump impulsa al alza al peso mexicano
La ganancia del peso se dio luego de que el expresidente estadounidense Donald Trump señalara un día antes que la guerra con Irán podría acercarse a su final.
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Ese mensaje ayudó a reducir la incertidumbre en los mercados internacionales, especialmente en aquellos ligados a la energía, y mejoró el apetito por activos de mayor riesgo, como las divisas de América Latina.
Con este avance, la moneda mexicana extendió las ganancias observadas en la sesión previa, cuando repuntó cerca de uno por ciento.
Ese movimiento permitió al tipo de cambio regresar a niveles por debajo de 18 unidades por dólar, después de haber tocado brevemente esa barrera, uno de los registros más débiles del año para la divisa local.
El conflicto en Medio Oriente ha generado preocupaciones por las exportaciones de petróleo de la región, lo que presionó al alza los precios del crudo en semanas recientes.
Ese encarecimiento elevó el riesgo de un mayor impacto inflacionario y de una desaceleración del crecimiento económico a nivel global, factores que suelen afectar a las monedas emergentes.
En este contexto, Erick Martínez, estratega de tipo de cambio y tasas de Barclays, señaló que los mercados comienzan a mostrar señales de mayor calma. “Estamos observando cierta estabilización”, comentó durante un encuentro con periodistas, al referirse a la reacción de los inversionistas tras los mensajes sobre una posible desescalada del conflicto.
Martínez explicó que el factor central hacia adelante será la duración del repunte en los precios del petróleo. De acuerdo con su análisis, si el conflicto se resuelve con rapidez, el mercado energético podría relajarse y los precios internacionales del crudo tenderían a bajar, lo que daría respaldo adicional al peso mexicano para acercarse a los niveles previos al inicio de la guerra.
Panorama para el peso aún presente riesgos
Al cierre de febrero, la moneda mexicana se ubicaba en 17.2100 unidades por dólar, según cifras de LSEG. Ese nivel sirve como referencia para evaluar el espacio de apreciación que podría tener el peso si el entorno externo continúa mejorando.
No obstante, el especialista advirtió que el panorama aún presenta riesgos. Aunque el escenario apunta a una menor tensión, la volatilidad sigue presente y la atención de los mercados también se concentrará en otros factores, como la próxima revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (TMEC), así como la trayectoria de las tasas de interés tanto en México como en Estados Unidos.
¿Cómo será el comportamiento del peso el resto del año?
Desde la perspectiva de los bancos, BBVA prevé que el peso mexicano podría mostrar una depreciación gradual y moderada a partir del segundo trimestre del año.
En un reporte reciente, la institución estimó que el tipo de cambio podría cerrar 2026 alrededor de 18.0 pesos por dólar, conforme se ajusten las condiciones financieras globales.
En el mercado cambiario internacional, el dólar perdió terreno frente a varias divisas. Entre las monedas con mayores avances destacaron el peso chileno, con una apreciación de 2.68 por ciento; el sol peruano, con 1.80 por ciento; el peso colombiano, con 1.79 por ciento; el peso argentino, con 1.17 por ciento, y el ringgit de Malasia, con 1.01 por ciento.
Europa registra retroceso frente al dólar
En contraste, algunas monedas europeas y de Europa del Este registraron retrocesos frente al dólar. El zloty polaco cayó 0.61 por ciento, la corona sueca perdió 0.48 por ciento, el rublo ruso retrocedió 0.44 por ciento, la corona noruega bajó 0.36 por ciento y la corona checa cedió 0.29 por ciento.
La jornada dejó un balance favorable para el peso mexicano, que encontró apoyo en un mejor entorno externo, aunque con la mirada puesta en los riesgos que aún persisten en el escenario internacional y en los factores económicos que marcarán el rumbo del tipo de cambio en los próximos meses.
