Con la llegada de la primavera, las autoridades meteorológicas en México comienzan a preparar los protocolos de vigilancia ante la proximidad de la temporada de ciclones tropicales. Este ciclo anual es fundamental para el equilibrio hídrico del país, pero también representa un desafío constante para la seguridad de las zonas costeras debido a la fuerza de la naturaleza.
¿Cuándo comienza la temporada de huracanes en México?
La temporada oficial de huracanes en México no inicia de manera simultánea en todo el territorio. Para la región del Océano Pacífico, el periodo comienza formalmente el 15 de mayo. Por su parte, en el Océano Atlántico, que incluye el Golfo de México y el Mar Caribe, la actividad ciclónica arranca oficialmente el 1 de junio.
Aunque estas fechas marcan el inicio administrativo, la historia meteorológica del país indica que los meses con mayor frecuencia e intensidad de impactos suelen ser agosto y septiembre. Ambas cuencas concluyen su periodo de actividad regular el 30 de noviembre, aunque no se descarta la formación de fenómenos extemporáneos.
Te podría interesar
Arthur: el primer nombre en la lista de monitoreo
Para este 2026, el Centro Nacional de Huracanes ya tiene definidas las listas de nombres que se asignarán a las tormentas que alcancen la categoría de tormenta tropical o superior. El primer fenómeno que se forme en el Océano Atlántico se llamará Arthur, seguido por Bertha y Cristóbal.
En el caso del Océano Pacífico, el primer nombre designado para inaugurar la temporada es Amanda, seguido por Boris y Cristina.
¿Cuáles son los efectos destructivos de los huracanes?
Un huracán es mucho más que un viento fuerte; su peligrosidad radica en una combinación de factores físicos. El viento, que puede superar los 250 km/h en categorías máximas, es responsable de daños a infraestructuras y vegetación. Sin embargo, el agua suele ser el elemento más letal.
La marea de tormenta provoca un aumento drástico del nivel del mar, inundando zonas bajas costeras. A esto se suman las lluvias torrenciales que, al internarse en el territorio, pueden causar desbordamientos de ríos y deslizamientos de tierra en zonas montañosas, afectando incluso a comunidades alejadas de la costa.
Medidas de prevención y recomendaciones de Protección Civil
Ante la proximidad de estas fechas, se recomienda a la población revisar los planes de contingencia familiar. Identificar el refugio temporal más cercano, asegurar techos y ventanas, y contar con una mochila de emergencia con documentos importantes y víveres son pasos esenciales.
La cultura de la prevención sigue siendo la herramienta más efectiva para mitigar los daños y salvar vidas durante el paso de estos imponentes fenómenos naturales.
