Autoridades ambientales confirmaron este miércoles la presencia de al menos dos cocodrilos de pantano en la presa Palo Blanco, ubicada en Ramos Arizpe, Coahuila, lo que ha generado un operativo conjunto de seguridad, control y captura para proteger tanto a la población como a los ejemplares, que fueron introducidos de manera irregular en ese cuerpo de agua.
La alerta se activó tras un reporte ciudadano al sistema de emergencias 911 el pasado 10 de febrero, en el que se informó sobre la presencia de un cocodrilo en la zona, lo que llevó a la intervención inmediata del personal técnico de la Subsecretaría de Recursos Naturales de Coahuila.
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Presencia de especie no nativa en agua recreativa
Tras la verificación en el sitio, las autoridades confirmaron que no solo había un reptil, sino dos ejemplares de cocodrilo de pantano (Crocodylus moreletii), especie que no es originaria de Coahuila y que presuntamente fue introducida por particulares en la presa.
Debido a esta situación, tanto la Secretaría de Medio Ambiente estatal como la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA) trabajan de manera coordinada en el operativo de localización y retiro seguro de los animales.
Medidas de seguridad y recomendaciones
Autoridades de Protección Civil Estatal y Municipal también fueron notificadas para implementar acciones preventivas y restringir el acceso a la presa Palo Blanco, un sitio que es frecuentado por visitantes y que ahora se mantiene cerrado al público hasta que concluya el operativo.
Se ha exhortado de manera enfática a la ciudadanía a no acercarse al área, evitar nadar, pescar o realizar actividades recreativas en el agua, y reportar cualquier nuevo avistamiento al sistema de emergencias.
Captura y destino de los ejemplares
El cocodrilo de pantano está catalogado bajo la categoría de Protección Especial conforme a la NOM-059-SEMARNAT-2010, por lo que cualquier manejo o control debe realizarse bajo la autorización de la Dirección General de Vida Silvestre de la SEMARNAT y con supervisión técnica.
Especialistas de la Secretaría de Medio Ambiente, PROFEPA y del Museo del Desierto ya han colocado trampas especializadas para la captura segura de los cocodrilos, con la finalidad de trasladarlos y resguardarlos en un sitio adecuado que garantice su bienestar, mientras entre las opciones evaluadas se encuentran zoológicos o museos con infraestructura técnica apropiada en estados cercanos como Tamaulipas.
Las autoridades han reiterado la importancia de respetar las indicaciones oficiales, mantenerse alejados del cuerpo de agua y colaborar con los protocolos de seguridad para evitar riesgos a la población y a los propios animales.
