SEGURIDAD

Mandan a la cárcel a mujer por abandonar a abuelita en Nuevo León; esta es la pena

Después de recibir atención especializada, la abuelita fue resguardada de manera temporal por autoridades estatales mientras se llevan a cabo las investigaciones correspondientes al caso

Escrito en NACIONAL el

Un caso de abandono y maltrato contra una adulta mayor concluyó en una sentencia condenatoria inédita en Nuevo León, esto después de que un familiar responsable de su cuidado fuera encontrado culpable.

Cabe destacar que la mujer, quien se encontraba bajo el cuidado de su hermana, fue encontrada en situaciones completamente críticas de salud, con desnutrición severa, deshidratación y en un entorno completamente insalubre, razón por la que fue enviada al Hospital Universitario.

Después de recibir recibir atención especializada, la abuelita fue resguardada de manera temporal por autoridades estatales mientras se llevan a cabo las investigaciones correspondientes al caso. 

En lo que respecta al resultado del proceso judicial, se dictó sentencia de 4 años de prisión por el delito de abandono de personas, así como una multa económica y la reparación del daño por los gastos médicos.

Dicha resolución es la primera sentencia por abandono que se emite en el estado de Nuevo León, convirtiéndose en un precedente en la atención de casos de violencia y negligencia dentro del ámbito familiar.

¿Cómo es castigado el delito de abandono y maltrato contra adulto mayor en Nuevo León?

En Nuevo León, el abandono y el maltrato en contra de personas adultas mayores están considerados delitos y llegan a castigarse conforme al Código Penal del Estado.

Cuando una persona que tiene la responsabilidad legal o moral de cuidar a un adulto mayor y lo deja a su suerte, puede recibir una pena de uno a cuatro años de prisión, así como una multa económica, siempre que no se hayan causado lesiones.

En caso de que el abandono provoque daños graves a la salud, la pena puede incrementar hasta cinco años de cárcel, junto con una multa mayor.

El maltrato, sin importar si sea físico, psicológico, económico o patrimonial, también es considerado como una conducta grave, y al tratarse de una víctima vulnerable, la ley permite aumentar las penas por tratarse de un grupo protegido.