SAN PEDRO JALTEPETONGO

Albañiles encuentran vestigios arqueológicos en Oaxaca mientras realizaban trabajos de excavación

Un hallazgo en la Sierra de Flores Magón reveló piezas prehispánicas de cerámica y oro; el INAH ya intervino para resguardar un posible entierro ritual de gran valor histórico

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Albañiles que trabajaban en una zanja en la comunidad de San Pedro Jaltepetongo, Oaxaca, hallaron vestigios prehispánicos mientras realizaban labores de construcción, un descubrimiento que rápidamente captó la atención de habitantes, autoridades y especialistas.

El hallazgo ocurrió a inicios de enero de 2026, cuando el suelo cedió y dejó al descubierto objetos antiguos que habían permanecido enterrados durante siglos, vecinos de la zona difundieron imágenes en redes sociales, donde se observan piezas de cerámica y objetos metálicos que despertaron la curiosidad colectiva.

Cerámica, oro y restos funerarios

De acuerdo con los primeros reportes, los trabajadores extrajeron vasijas policromadas de fondo sellado, piezas trípodes, pendientes, cuentas y collares de oro, además de figuras artesanales y restos que corresponderían a un contexto funerario, las imágenes difundidas muestran objetos aparentemente completos, lo que sugiere que se trataría de una ofrenda ritual de gran importancia.

Las características de la cerámica y la orfebrería coinciden con el alto nivel técnico de la cultura mixteca, lo que ha llevado a los pobladores a referirse al hallazgo como un “tesoro”, aunque especialistas advierten que el término debe usarse con cautela.

Un sitio de al menos 800 años de antigüedad

Información preliminar indica que la tumba podría corresponder al periodo Clásico tardío o Posclásico temprano, con una antigüedad aproximada de 800 años, tras darse aviso oficial, el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) inició contacto con autoridades municipales para resguardar la zona y evitar la alteración de las piezas.

José Manuel Bañuelos Ledesma, director del Centro INAH Oaxaca, informó que personal especializado acudiría al sitio para verificar la autenticidad de los objetos y emitir un dictamen técnico. El instituto recalcó que, mientras no concluyan los estudios formales, las piezas no pueden considerarse legalmente un “tesoro”, ya que están protegidas por la legislación en materia de patrimonio arqueológico.