El dólar arrancó la jornada con un tipo de cambio interbancario de 17.90 pesos por billete verde, registrando una caída de 0.40 %, en una sesión marcada por la cautela de los mercados internacionales y la lectura de nuevos datos económicos provenientes de Estados Unidos.
Durante las primeras horas, el peso mexicano logró revertir las pérdidas iniciales, luego de que los inversionistas analizaran un reporte clave que reveló que el crecimiento del empleo en Estados Unidos se desaceleró en diciembre más de lo esperado. Aunque la cifra de nuevos puestos de trabajo fue menor a las previsiones, la tasa de desempleo mostró un ligero descenso, lo que envió señales mixtas a los mercados.
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El factor político que no pasa desapercibido
A este entorno económico se suma el ruido político internacional. Por un lado, las declaraciones y movimientos de Donald Trump continúan generando incertidumbre, especialmente por su historial de políticas proteccionistas y su discurso en torno al comercio y la migración, factores que suelen impactar directamente al peso mexicano.
Por otro lado, la situación en Venezuela, con Nicolás Maduro nuevamente en el centro del debate internacional, también mantiene atentos a los mercados. Cualquier escalada diplomática o tensión geopolítica en la región puede incrementar la aversión al riesgo y provocar movimientos bruscos en el tipo de cambio, incluso si México no está directamente involucrado.
Analistas coinciden en que, en el corto plazo, el peso podría mantenerse estable mientras el mercado espera nuevas señales sobre la política monetaria en Estados Unidos. Sin embargo, la combinación de datos económicos débiles, decisiones políticas de Trump y el contexto latinoamericano con Maduro como protagonista, podría generar episodios de volatilidad.
