Con la llegada de las posadas y las celebraciones navideñas, el brandy suele ocupar un lugar destacado en la mesa y en los brindis. Sin embargo, no todas las botellas que se comercializan cumplen con lo que prometen en su etiqueta. Así lo reveló un estudio de calidad realizado por la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), en el que el brandy ALGUSTO fue señalado como uno de los peor evaluados.
El análisis fue publicado en la Revista del Consumidor, donde la Profeco examinó diversas marcas de brandy disponibles en el mercado mexicano. Entre los aspectos revisados se incluyeron el contenido alcohólico real, la veracidad de la información presentada en la etiqueta y la composición del producto, con el objetivo de proteger a los consumidores y evitar prácticas engañosas.
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En el caso del ALGUSTO Brandy 100% Uva Extra XO Old, de origen mexicano y presentación de un litro, los resultados fueron contundentes. De acuerdo con la autoridad, el producto no cumple con lo que declara, lo que representa una falta a la normatividad vigente en materia de etiquetado y calidad.
Uno de los hallazgos más relevantes fue el contenido alcohólico. Aunque la botella señala un 35% de alcohol por volumen, las pruebas de laboratorio de la Profeco determinaron que en realidad contiene 31.9%, una diferencia considerable tratándose de una bebida alcohólica, ya que el consumidor no recibe la cantidad de alcohol que espera según la información del envase.
Otro punto crítico fue la composición del producto
A pesar de que en la etiqueta se asegura que es “100% de uva”, la Profeco concluyó que el brandy no cumple con esta afirmación, lo que se considera publicidad engañosa. Además, el estudio reveló que el producto aporta 177 kilocalorías por cada 100 mililitros, un dato importante para quienes cuidan su consumo calórico, especialmente durante las fiestas decembrinas.
Ante estos resultados, la Profeco recomienda a los consumidores ser más cuidadosos al momento de comprar bebidas alcohólicas. Es importante leer con atención las etiquetas, verificar el porcentaje real de alcohol, asegurarse de que la botella y los sellos no estén manipulados y consultar estudios de calidad antes de realizar la compra.
En temporada de alto consumo, como la Navidad, la información se vuelve clave para tomar decisiones responsables. La autoridad recuerda que una presentación llamativa o un precio elevado no siempre garantizan mejor calidad, y que informarse puede evitar decepciones al momento del brindis.
