La colocación de boyas flotantes sobre las aguas del río Bravo o Río Grande por parte del gobierno federal de EU, comenzó oficialmente en esta región, y abarcarán 50 millas lineales en el área de Laredo. Los trabajos, a cargo de una empresa privada contratada por la federación, iniciaron esta semana, marcando un giro en la política fronteriza respecto a este tipo de barreras, ya que ahora es el propio gobierno estadounidense quien ejecuta la acción.
El punto exacto de la instalación se encuentra a la altura del campo de golf Max A. Mandell, un predio propiedad del gobierno municipal, extendiéndose por toda la zona cercana al puente internacional Solidaridad, frontera de Laredo con Colombia, Nuevo León.
Un portavoz oficial desde Washington hizo llegar el comunicado por escrito a los medios de comunicación, confirmando que las labores comenzaron el 4 de mayo en el área de responsabilidad de la Estación Laredo Oeste de la Patrulla Fronteriza. Tras aludir a la decisión y el liderazgo del presidente Donald Trump respecto a esta medida, el documento detalló el propósito táctico de las boyas.
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“Las barreras fluviales proporcionan capacidades efectivas de impedancia y negación que mejoran las barreras naturales y complementan los sistemas de muros fronterizos terrestres con bolardos de acero cercanos”, señala el texto.
La instalación no es visible desde los cruces binacionales debido a que se encuentra en un área privada y restringida en su acceso, situada específicamente entre los puentes internacionales del Comercio Mundial y Solidaridad.
Al respecto, Sara Meléndez, portavoz de la Patrulla Fronteriza en Laredo, explicó que las autoridades locales esperaban la llegada de un comunicado of icial desde Washington este miércoles 6 de mayo para darlo a conocer a la prensa, con la expectati- va de que el anuncio viniera acompañado de material fotográfico o videográfico.
El comunicado concluye detallando el objetivo operativo de la medida en la región: “Estas barreras proporcionan a los agentes más tiempo para responder e interceptar entradas ilegales, al tiempo que brindan más oportunidades para aprovechar la asistencia de partes interesadas clave, como el Gobierno de México”.
Esta nueva fase contrasta fuertemente con la controversia ocurrida el 7 de julio de 2023, cuando el gobierno estatal de Texas comenzó a instalar boyas flotantes en el área de Eagle Pass, frontera con Piedras Negras, Coahuila.
