Un tipo ocultó dentro de una caja de rasuradora o de rastrillos, un teléfono celular videograbando hacia la regadera, estaba adherido a una posición de soporte, pero se cayó cuando una chica de 20 años se duchaba.
Y se descubrió todo, se supo que el aparato electrónico, es de Martín Cantú, de 59 años de edad.
Esto ocurrió en un domicilio de la colonia Los Obispos, el cual es compartido por personas que no son de la misma sangre.
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Este viernes fue detenido Cantú con los cargos de grabación impropia de foto o video en un baño o vestidor.
Pero los hechos datan del 17 de febrero del año pasado, fecha de la denuncia de la muchacha, luego de que una caja de afeitar cayó al suelo y dejó ver un agujero hechizo, desde el cual permitir que el teléfono pudiera videograbar.
Indagando, la jovencita y luego los policías, el teléfono llevaba 30 minutos videograbando.
Después de 13 meses, fue arrestado Martín Cantú, como quien supuestamente ideó y colocó el videograbador.
