El brote de Hantavirus detectado en el MV Hondius no solo encendió alertas internacionales por la muerte de tres pasajeros, también puso bajo la lupa el exclusivo mundo de los cruceros de expedición polar, donde los viajeros pagan miles de euros por recorrer algunos de los territorios más remotos del planeta.
La embarcación holandesa permanece bajo vigilancia sanitaria frente a Cabo Verde mientras se prepara para arribar a las Islas Canarias, donde desembarcarán pasajeros que contrataron experiencias consideradas de lujo extremo y aventura científica. El caso generó impacto debido a los elevados costos de estos viajes, cuyos precios pueden superar fácilmente los 20 mil euros por persona dependiendo de la ruta, la temporada y el tipo de camarote seleccionado.
Viajes de hasta 33 mil dólares por explorar regiones polares
Operado por Oceanwide Expeditions, el MV Hondius está diseñado especialmente para expediciones en zonas polares y territorios de difícil acceso. La empresa ofrece recorridos que parten desde Ushuaia hacia destinos como la Antártida, Georgia del Sur, Islas Malvinas y el Círculo Polar. Los costos reflejan el perfil exclusivo de estos viajes. Una suite con balcón puede alcanzar hasta 33 mil dólares en determinadas rutas, mientras que los camarotes más sencillos compartidos superan los 9 mil dólares.
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En la travesía afectada por el brote viral, varios pasajeros pagaron entre 17 mil y 27 mil dólares para recorrer regiones prácticamente inhabitadas del Atlántico Sur antes de quedar confinados cerca de África debido a la emergencia sanitaria.
El barco cuenta con capacidad para 170 pasajeros y 71 tripulantes, incluyendo médicos y guías especializados en naturaleza, fotografía, biología y observación de fauna silvestre.
Un crucero diseñado para navegar entre hielos extremos
A diferencia de los cruceros tradicionales orientados al turismo masivo, el MV Hondius está construido para navegar entre hielos polares de hasta 80 centímetros de grosor. La mayoría de sus pasajeros suelen ser personas de entre 45 y 65 años con alto poder adquisitivo y fuerte interés en experiencias científicas, naturaleza extrema y exploración.
La expedición más reciente inició el 10 de marzo en Argentina y recorrió la Península Antártica antes de continuar hacia Georgia del Sur, Tristán de Acuña, Santa Elena y Cabo Verde. Sin embargo, el brote de Hantavirus cambió completamente el desarrollo del viaje y obligó a activar protocolos sanitarios especiales en alta mar.
Las autoridades aplicaron medidas como aislamiento de pasajeros con síntomas, cuarentenas internas y vigilancia médica constante mientras el barco permanecía lejos de infraestructura hospitalaria compleja.
El brote reabre dudas sobre seguridad sanitaria en cruceros
El caso del MV Hondius también volvió a despertar preocupación sobre la capacidad de respuesta médica en cruceros alejados de puertos importantes. Uno de los aspectos que más llamó la atención fue que uno de los pasajeros fallecidos murió el 11 de abril, aunque su cuerpo no pudo ser desembarcado hasta el 24 de abril en Santa Elena debido al aislamiento geográfico del recorrido.
Especialistas recuerdan que, aunque los cruceros operan actualmente bajo protocolos sanitarios mucho más estrictos tras la pandemia de COVID-19. La Organización Mundial de la Salud mantiene abierta la investigación para determinar si existió transmisión entre pasajeros dentro del barco o si algunos viajeros ya habían abordado infectados.
