Lo que para muchos podría parecer una medida extrema, en el estado de Washington es una realidad legal. La llegada del Hantavirus ha revivido el Código Revisado de Washington (RCW), mismo que contempla sanciones para aquellas personas que, sabiendo que están enfermas, decidan exponer a otros en espacios públicos o privados.
Esta normativa, aunque subestimada antes de la pandemia, ha cobrado relevancia como una herramienta de salud pública para contener enfermedades infecciosas.
¿Qué establece la ley RCW 70.54.050?
Bajo este código, se clasifica como un delito menor el acto de exponer voluntariamente a terceros a una enfermedad contagiosa. La ley es clara en dos escenarios principales:
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- Lugares públicos: Cualquier persona que se presente en sitios concurridos sabiendo que padece una enfermedad infecciosa
- Ámbito privado: Invitar a alguien a casa sin advertirle previamente que existe un riesgo de contagio
La única forma legal de transitar enfermo es que el traslado sea estrictamente necesario y se realice bajo medidas que no pongan en riesgo a la población.
Sanciones: ¿cuánto tiempo en prisión y cuánto en multas?
Al no especificarse una pena única dentro del artículo, el castigo se rige por las reglas generales del Código Criminal de Washington. Una persona declarada culpable por este delito podría enfrentar :
- Prisión: Hasta 90 días en una cárcel del condado
- Multa económica: Hasta 4,300 pesos mexicanos (250 dólares aproximadamente)
Es importante precisar que, en la práctica, estas sanciones suelen reservarse para casos de enfermedades graves o situaciones de dolo evidente, como no informar sobre la presencia de VIH antes de tener relaciones sexuales. No es una medida que se aplique comúnmente para resfriados comunes, pero la ley existe y faculta a las autoridades para intervenir en situaciones que comprometan la salud comunitaria.
¿Por qué es relevante ahora?
La normativa, aunque vigente desde antes de la pandemia, ha cobrado nueva relevancia en un contexto donde enfermedades infecciosas como el hantavirus (cepa Andes), la influenza y otras enfermedades respiratorias han mantenido en alerta a las autoridades sanitarias. La ley busca equilibrar la libertad individual con la protección de la salud colectiva, castigando conductas que pongan en riesgo a la población.

