El precio más importante del petróleo a nivel mundial se disparó a un récord histórico, la última evidencia de que los mercados globales de crudo están valorando cada vez más la escasez de oferta tras la guerra con Irán.
El Brent de referencia, que sirve de base para la mayoría de las transacciones petroleras mundiales, alcanzó los 144.42 dólares por barril ayer martes, el nivel más alto desde que Platts, una unidad de S&P Global Energy, comenzó a publicar este indicador en 1987.
Este índice se basa en un plazo de entrega más inmediato que los futuros del Brent -que cotizaban cerca de los 109 dólares el martes-, lo que indica una gran demanda por asegurar barriles para su entrega lo antes posible.
Los compradores están “pagando una prima excepcional por barriles seguros y aptos para refinería de la Cuenca Atlántica, disponibles ahora”, escribieron analistas de Morgan Stanley, entre ellos Martijn Rats, en una nota.
“Una vez que Asia comenzó a pujar por los barriles de reemplazo de la Cuenca Atlántica, la presión comenzó a trasladarse al sistema del Brent”.
En los mercados de petróleo y combustibles, los cargamentos para entrega inmediata están alcanzando primas cada vez mayores, lo que indica la creciente escasez. Si bien los contratos de futuros se basan en los precios físicos, también consideran las expectativas de oferta y demanda, así como las perspectivas económicas para los próximos meses.
El precio de los futuros, conocido como Dated entre los operadores de petróleo, se ha disparado debido a la guerra en Irán, ya que el conflicto reduce drásticamente el flujo de energía a través del estrecho de Ormuz, por donde normalmente transita aproximadamente una quinta parte del petróleo mundial. Las refinerías de todo el mundo se apresuran a comprar todos los barriles disponibles como consecuencia del bloqueo.
